Creando Psicomotricidad: Fuentes de energía – Alimentos, líquidos y respiración

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Julio de 2019 / Olden –  Uno de los lugares con la máxima expresión de energía que he visitado.

Creo que es seguro decir que cada uno ha tenido su propia experiencia de energía, al menos en el sentido general. Estoy hablando de sentirse enérgico, como estar alerta y listo para hacer muchas cosas, ya sean físicas o mentales, sin cafeína de por medio a poder ser. Por otro lado, tienes la sensación de estar completamente agotado y no poder hacer muchas cosas. Somos un organismo que necesita combustible para funcionar, recursos personales que necesitan ser rellenados regularmente. Aunque pueda parecer razonablemente obvio, es útil examinar un poco más de cerca cómo se reponen estos recursos y también, lo que es muy importante, cómo se gastan; después de todo, son lo único con lo que tenemos que pasar por la vida.

Cuando miras de cerca este proceso puedes ver que lo que está sucediendo es realmente mágico: nos alimentamos tomando algo que no somos nosotros, llevándolo dentro de nosotros y luego transformándolo en algo que somos nosotros. Esto también funciona de la manera opuesta, tomamos partes de nosotros que ya no son necesarias y las enviamos al mundo para que puedan ser utilizadas por el otro de alguna manera. Este intercambio está en la base misma de toda la vida. ¿Cómo obtenemos más energía tomando algo que no somos nosotros? Aquí entraríamos en un debate sin fin, y la solución no es que todo el mundo deje de comer carne y se haga vegano, tampoco lo es viceversa. El problema es que somos muchos hoy día.
Ambos extremos acabarían causando problemas por la superpoblación, y se pueden hablar horas de esto, pero a fin de cuentas le sobramos a la tierra y que cada vez vivamos más años no es justo lo que se necesita para intentar mantener una estabilidad en todos los sentidos de vida, prosperidad, contaminación y un largo etc. Mira que es jodido hablar de algo que te toca de cerca, pero un cuerpo que llega a su límite natural con 75 años y decide ir apagándose pero le alargamos la vida 15 años más artificialmente, es un gasto de recursos enorme de nuevo en muchos sentidos, y es aquí, donde habría otro gran debate que estaría encantado de leeros si os apetece comentar experiencias personales y/o puntos de vista.

Volviendo al tema principal, hay otras maneras más sutiles de hacer esto (tomar algo externo e integrarlo en nosotros), como absorber la luz solar y otras energías ambientales, hoy quiero ver los tres combustibles primarios. Tenemos los alimentos que comemos, los líquidos que bebemos y el aire que respiramos.

La comida y la bebida son bastante sencillas. Hay muchas ideas contradictorias al respecto que puedes estudiar e intentar por ti mismo, (yo como carne) así que no hablaré mucho de ello aquí, pero vale la pena entender que necesitamos usar algo de energía para digerir y asimilar los alimentos. Este proceso puede mejorarse con dietas y prácticas que ayuden a la digestión, pero llega un punto en el que no todo se puede transformar  – al fin y al cabo, no por comer el triple de calorías un día, vas a tener más energía que puedas utilizar in situ.
Todo el mundo debería estar familiarizado con lo que llamo el coma alimentario, ocurre cuando se ha comido tanto que el cuerpo necesita utilizar más recursos de los habituales para procesarlo y, por lo tanto, hay que apagarlo hasta que se haya consumido. El claro ejemplo lo tienes cuando te atiborras a ”comer pasta con atún al fallo” o ”hasta la angustia” en etapas de ”volumen” (sé que muchos lo habéis hecho, yo el primero). Podemos ver aquí que el potencial para aumentar la energía sólo con la dieta es bastante limitado – aunque todavía puede ser bastante más dramático si tienes una dieta realmente pobre. Sobre los líquidos, bebed agua. No hay más, ni zero ni 0,0%. Agua.

La respiración, por otro lado, es un recurso maravilloso y muy poco explotado. El promedio de respiración que toma un habitante de una ciudad es de aproximadamente 0.5L – el dato lo he sacado de Wim Hof, no sé hasta que punto es verídico pero me parece bastante justo y creíble si analizas un poco. Lo que sí sé es que esto se puede aumentar fácilmente de dos a cuatro veces con algunas prácticas básicas de respiración. También podemos (con la práctica) mejorar – muchísimo –  la eficacia de la asimilación de la respiración, para que podamos asimilar más y hacer un mejor uso de lo que se asimila. En mi propia experiencia ya he llevado esto mucho más allá de lo que imaginaba que era posible. Este cambio ha sido tan vívido que ya no estoy seguro de cuáles son los límites superiores de las posibilidades, especialmente si sigue creciendo como lo ha hecho desde el principio. El claro ejemplo lo tenéis cuando haces la primera prueba de Wim Hof que aparece en su documental de Vice. Esa sensación primaria de ”colocón” es no solo algo nuevo e inexplorado sino que te aumenta la adrenalina y te sientes capaz de todo.

En cualquier caso, en cierta manera es posible aumentar nuestros recursos entrantes de manera  sustancial con las prácticas de respiración. Pero también podemos ver cómo los gastamos y dónde es posible liberar recursos que se están utilizando de manera deficiente o innecesaria. Empezaré con lo obvio, el cuerpo. Necesitamos energía para mover nuestro cuerpo y ejecutar todas las funciones orgánicas. El ejercicio es una manera maravillosa de hacernos respirar más de lo habitual y también de aumentar la circulación (mejorando la entrega y la asimilación de los recursos a los distintos rincones del cuerpo) y así tiende a generar mucha energía para nosotros, pero también gasta una cantidad decente para realizar el trabajo. El trabajo físico se puede hacer de cualquier manera y funcionará de la misma manera cada vez: si haces demasiado estarás más exhausto que cuando empezaste, muy poco no añadirá suficiente al tanque, y lo justo te dejará sintiéndote vibrante y lleno de energía. Hay un punto dulce para la intensidad de la práctica que con la experiencia se puede empezar a golpear en el regular y esto es una cosa agradable de encontrar. En mi escuela doy la pauta de tratar de llegar a un sudor ligero y alrededor de un 70% de percepción de la tasa de trabajo cada día, que es básicamente una forma complicada de decir que lleguen el punto dulce con la práctica diaria. En verano es imposible, y si tengo un grupo de machacas también es poco probable, pero es cuestión de educación, de hacerlos más fuertes física y mentalmente, que se conozcan y sepan donde está su punto. Que terminen de entrenar y digan: dios, que bien me he visto hoy. Esa felicidad y subida de ánimo y sonrisa mientras preparas tu batido de proteínas al final es sinónimo de no haber llegado a la extenuación pero si de un trabajo óptimo y adecuado a tu nivel.

Desde el punto de vista de los recursos personales, se gasta una gran cantidad de combustible en mantener la ”tensión protectora” en el cuerpo. Y este gasto es enorme. Típicamente está oculto, pero ciertas prácticas pueden funcionar para revelar y relajar simultáneamente la tensión y restaurar la fuerza (y la circulación) de las áreas que están siendo protegidas para que puedan funcionar por sí mismas una vez más. Cuando esto puede lograrse al mismo tiempo que se llega al punto dulce de intensidad mencionado anteriormente, se comienza a obtener un efecto acumulativo: energía que se obtiene del trabajo físico apilado encima de la energía que se libera de la tensión innecesaria que alimenta – por ello es bueno realizar un buen calentamiento. Cuantos más recursos se reúnan, más recursos estarán disponibles para la restauración y, por lo tanto, mejor funcionará el proceso, y así sucesivamente, se irá formando un circuito de retroalimentación cada vez más amplio. Esto es esencialmente lo que estamos desarrollando con la práctica básica de movilidad.

También hay un trabajo físico global que se puede llevar a cabo. Esto es practicar para que todo el cuerpo se coordine como una unidad integrada, un esfuerzo único y unido donde ninguna parte va en contra de la otra. Una vez más, la liberación de la ”tensión protectora” juega un papel importante, ya que este tipo de tensión siempre va en contra de cualquier tensión requerida para un movimiento determinado. También se trata de desarrollar el concepto de que muchos micro movimientos y desalineaciones hacen un trabajo ligero para los músculos y otros tejidos blandos – no es malo moverte en libertad.

Una vez que nos movemos en la arena de la mente y las emociones, tenemos un nuevo orden de potencial para liberar el uso innecesario- nuestro amigo el estrés (S3). No voy a profundizar demasiado en el tema de las emociones por ahora porque a parte de que ya he hablado muchísimo sobre ello en anteriores artículos quiero hacer un artículo sobre algunas de ellas específicas, es un campo minado y no es particularmente útil hablar mucho de ello ahora porque habría que matizar casi cada frase en muchos casos. Diré a modo resumen que las emociones negativas requieren una cantidad significativa de energía para digerir y si esa energía no está disponible, a menudo puede llevar a muchos problemas.

Sigamos.

La mente presenta algunas posibilidades muy interesantes. La cognición de todo tipo (pensamiento, acceso a la memoria, enfoque, intención, concentración, fabricación de ideas, etc.) generalmente consume una enorme cantidad de energía. Esto es obvio para cualquiera que haya tratado de hacer cualquiera de estas cosas mientras están exhaustos – es casi imposible. También está la capa de gasto de mantener las estructuras de nuestras creencias. Estos pensamientos tienden a estar con nosotros toda la vida hasta que, a través de la práctica (u ocasionalmente por suerte), de repente nos liberan de la carga. Cualquiera que haya pasado por algo así puede atestiguar la enorme liberación de esfuerzo y el subsiguiente sentimiento de alivio que viene de liberarse de cosas que ni siquiera sabía que le pesaban.

No necesitas llevar esta gran roca atada a todas partes.

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Los Simpsons siempre tienen la crítica exacta a los problemas humanos.

Cuando usamos esta perspectiva para ver lo que están haciendo nuestras prácticas, podemos ver algunas cosas. En primer lugar, vemos que hay una diferencia bastante clara entre las prácticas de respiración, que aumentarán nuestras reservas de energía, y las prácticas de concentración, imaginación y otras actividades mentales que las reducirán. Ciertas prácticas mentales pueden llevar a la destrucción de las estructuras de creencias o a una mente más tranquila que puede reducir el gasto de manera asombrosa, liberando energía que ya se tenía que usar en otros lugares pero nunca añadiendo a las reservas de energía. Aprender a relajar la mente significa que no tenemos que gastar recursos valiosos reorientándola constantemente hacia la tarea que nos ocupa o creando cadenas innecesarias de pensamientos o proyecciones de imágenes o cualquier otra cosa.

Con esta perspectiva podemos empezar a dar sentido a la estructura general de la práctica utilizada en la Escuela Experience, donde trabajo. Separamos las prácticas de la mente, la respiración y el cuerpo porque logran cosas diferentes. Con las prácticas de la mente trabajamos para conocerla, cómo funciona y cómo mantenerla enfocada en tareas específicas por largos períodos de tiempo o simplemente enseñarle a relajarse cuando el pensamiento no es necesario. Cualquiera que lo haya investigado durante algún tiempo puede entender que esto es muy parecido a educar a los niños/as de primaria. Mientras que el resultado es una mente relajada que puede enfocarse apropiadamente y está generalmente disponible con cada vez más recursos siendo liberados, el proceso a menudo puede ser agotador. Estamos gastando nuestros recursos a propósito para lograr un estado mental más eficiente y efectivo que no utilice tanto combustible. Aunque pensándolo bien, ojalá se enseñasen en todos los colegios todo esto que hablo.

Tenemos combustible más que suficiente para operar en la vida y hacer frente a todos y cada uno de los desafíos que puedan surgir, no estamos gastando nuestro combustible en luchar contra otros animales, ni invasiones y si practicas la respiración ni siquiera gastarás energía contra ti mismo, por lo que los recursos que añadimos con nuestra práctica entonces comienzan a acumularse. Los desafíos sólo se convierten en problemas cuando nos faltan los recursos para hacerles frente. Tratar de resolver un simple problema matemático o digerir un comentario que alguien ha hecho sobre ti es fácil cuando estás lleno de energía. Incluso si no puedes encontrar una solución a un desafío dado, no es realmente un problema. Pero si te encuentras con los mismos retos cuando estás agotado de repente los mismos pequeños comentarios se convierten en un gran problema, tenemos problemas para completar tareas simples y todo esto puede llevar a una pérdida total de energía, se ha demostrado que el cuerpo puede ”fundir” toda la energía que posees solo con pensamientos negativos en menos de 6 horas.

Cuando controlamos nuestra respiración y nuestras emociones podemos digerir choques más grandes y enfrentarnos a aspectos de nosotros mismos y de nuestro mundo que de otra manera serían difíciles de enfrentar sin ser llevados a un colapso o a una negación más profunda. En nuestra tradición decimos que queremos ser felices primero y sólo entonces nos enfrentamos a la realidad. En mi experiencia, la felicidad no proviene de eliminar los desafíos en nuestras vidas, sino de tener los recursos para enfrentarlos por completo. Porque desafios en la vida hay todos los días, y lo que no hay es felicidad.  Cuando no tenemos suficientes recursos para afrontar un reto por completo, es como si nuestro organismo supiera y trabajara para poner en cuarentena el problema (físico, emocional, mental) hasta que tengamos suficiente combustible de sobra para afrontarlo de nuevo.

Quizás, puedas imaginarte cómo esto se acumularía a lo largo de toda una vida de estrés creciente y de evitar los desafíos. Vivimos en una época en la que el cuerpo cultural valora la comodidad y la facilidad, encontrando todas las posibilidades de alejarse de los retos de la vida y acercarse a la comodidad o a la felicidad fingida. Gran parte de nuestra tecnología se basa en conseguir una máquina o herramienta para resolver problemas. Nos hemos convertido en maestros para evitar las luchas de la vida, pero al hacerlo nos hemos robado a nosotros mismos lo que nos hace crecer. No es que tengamos que tirar todo lo que hemos hecho. Pero quizás ya es hora de que dejemos de correr, juntemos nuestra energía y usemos nuestra vitalidad para un giro de 180 grados y enfrentarnos plenamente al mundo, tanto a lo bueno como a lo malo, para que podamos sentir una vez más nuestra vitalidad.

 

 

Creando Psicomotricidad: Doble Moral

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Aún recuerdo estar en la Ford con mis padres y hermana a finales de los 90, miraban un Ford Mondeo, era la gran época del resurgir de los coches diésel. Gastaban tan poco que parecía que salía gratis conducirlo y contaminaban tan poco que llevar un gasolina se convirtió en algo que por una parte no estaba nada de moda, eras un traidor y por tu culpa el agujero de la capa de ozono se abría más o eras rico y podías permitirte un gasolina ya que el estado financiaba el diésel. Hoy día se financia el eléctrico, que contamina más su creación desde cero así como sus baterías que comprar un coche diésel o gasolina de segunda mano.

Aunque solo voy a contar mi experiencia y los datos que me llegan, he de decir desde ya, que en mi opinión el problema no es lo que usamos o inventamos, el problema es que somos muchos y los pocos de aquí nos creemos los reyes del mundo, pero a poco que leas o viajes te darás cuenta de que eres un simple peón inútil europeo que vive en una burbuja constante y su única forma de expresar rabia es con lo que cree injusto mientras vive en una gran ciudad con todos los lujos que podría desear.

Es evidente que incomoda, nos avasallan continuamente con información de que el mundo se acaba, es el apocalipsis y según las particularidades del mundo habrá meses que aun estemos a tiempo de cambiarlo todo y otros que ya sea demasiado tarde y estamos destinados al infierno, especialmente si comes carne eres un eslabón de culpa. A veces me siento en una especie de cruzada templaria donde solo puedes obedecer y no contradecir lo que te dice la mass-media o ecologistas, son las dos españas como acostumbramos a hacer siempre todo. O conmigo o contra mi. Lo que si que es cierto, es que todo el mundo habla de ello, aunque no tengan ni la más remota idea de lo que es.

Para empezar con esto, es probable que si entras a investigar un poco lo primero que te encuentres es que el cambio climático es irrebatible, pero no es difícil encontrar lo contrario. Siempre encontraremos lo ”irrebatible” primero ya que hay mucho dinero y personas tras de ello.

Al Gore (Premio Nobel y vice-presidente de los EEUU) fue uno de los primeros en llevar al gran público de la televisión una de sus gráficas donde decía que el calentamiento global existía y las pruebas eran irrefutables, todo ello porque había subido 0.8 grados desde el 1800 hasta el 2000, o sea, en 200 años menos de un grado. Lo dice una persona que no quiere contaminar pero viaja en jet privado. Es una doble moral adquirida muy característica, la podéis encontrar también en el Google Climate Change donde se reúnen en Sicilia ecologistas influyentes, actores famosos ”eco” y empresarios ”verdes” de todo el mundo para hablar sobre el cambio. Lo curioso de ello, es que como encontraréis si buscáis muy poco, todos llegan en jets privados y yates – se esperan más de 100 jets y todos los transportes terrestres que se harán hasta la cumbre se harán en Maseratis, no en un Toyota Prius, ¡qué menos!.

Desde 1880 hasta 2010 la temperatura de la tierra ha subido desde 288K a 288.8K, eso supone un 0,3% de aumento, es realmente estable. Si tomo la temperatura de Sevilla por ejemplo, donde en invierno se encuentran mínimas de 3 grados y máximas de 52 grados, esa diferencia de 49 grados ha sido reducida en un 0,3% en los últimos 140 años. ¿Es algo realmente tan sensible? Porque realmente no es que haga más calor, sino que hace un 0,3% menos de frío.

Otra curiosidad es cómo estamos midiendo las temperaturas, de las 3846 estaciones meteorológicas que hay en el mundo, solo 8 están repartidas en el Polo Sur, sin embargo en el Polo Norte encontramos 167, es el que nos preocupa, ¿por qué? porque es el que está más cercano a los países más desarrollados del mundo. Lo que no cuentan es que a medida que el Polo Norte se deshiela, el Polo Sur tiene mas hielo que en toda su historia tras la deglaciación. Otra de las cosas que hay que entender es que el Polo Norte tal y como conocemos a esa masa de hielo está sustentada sobre agua salada (que derrite el hielo) y el Polo Sur sobre tierra firme. ¿Cuál sería la temperatura óptima para la tierra?, ¿es 2 grados más, dos menos?

El último estudio de la NASA dice que llevamos desde 1997 sin una variación de temperatura, llevamos más de 18 años con 0% de cambios significativos en la temperatura global. ¿Por qué todo iba en aumento y ahora no? Porque se dejaban (como innecesario) la variable de la temperatura del mar. Pero al recoger los datos en 1997, vieron que no seguía al alza, sino que era una constante la temperatura dato a dato en las estaciones meteorológicas. Es cuanto menos curioso realmente. Para que nos hagamos una idea, el año más caluroso de estos últimos 40 años fue en 1998, y este último año un 0,07% más caluroso que la media de estos.

¿Es realmente el Co2 el causante del cambio climático? entre 1898 y 1998 el Co2 incrementó de 367ppm a 403ppp, es un aumento de 72ppm, según ecologistas, fue el problema de que subiese 0,8 grados la temperatura. Desde 1998 hasta hoy día ha tenido un aumento de 36ppm, o sea la mitad que en los 100 años anteriores. Por lo tanto, si en estos años ya hemos vertido a la atmósfera el 50% del C02 de 100 años, ¿por qué la temperatura no ha subido 0,4 grados?

Una de las putadas que nos ha hecho la progresía política ecologista, fue que por no querer contaminar más con los automóviles implantaron la ley de que todos los vehículos deberían circular con un 10% de etanol en sus combustibles, de ahí que ahora la máquina de la gasolinera nos diga (”ha elegido usted, diesel diez E plus”) también conocido como E10. Esto lo que hace es que muchos coches antiguos no vayan a poder repostar porque sus motores no están preparados para funcionar con este porcentaje y acabemos comprando nuevos coches, que repito de nuevo, contaminan más en su elaboración completa y uso hasta su deshecho, que simplemente seguir con nuestro coche de siempre hasta que el pobre no pueda más. Desde una élite progresista política todo es muy fácil. Lo que no te cuentan, es que ese 10% de etanol se saca de cultivos de cereales y azúcar y no precisamente ecológicos por supuesto. Tampoco te cuentan que el coche eléctrico nuevo que compres, se va a alimentar de electricidad producida por la quema de combustible fósil, y así lo seguirá siendo hasta 2040 mínimo que es cuando prohibirán los autos a combustión y ese tipo de energía. Por lo que mientras tanto te venden un ecologismo falso. Sigues contaminando chaval, por coche nuevo y por uso de él.

Hay un modelo super curioso, que es el modelo Noruego, he pasado este verano allí y lo puedo contar de primera mano. Recorrimos todo el país, fiordos, pueblos, Islas Lofoten y un largo etc durante un mes y medio en moto y durmiendo en la naturaleza. Lo primero es que es un país precioso, y con poco que te salgas de sus ciudades puedes ver sus gigantescas centrales nucleares y petroleras repartidas por todo el país. Noruega es el territorio con más coches eléctricos del mundo, o más bien, diría con más Teslas de todo el mundo, es muy normal solo ver Teslas y quizá uno o dos coches de combustión en un día normal, hay tantos, que hasta se permiten tunearlos los jóvenes noruegos, menudas garruladas te encuentras de vez en cuando. Un Tesla cuesta de media 90.000 euros.
España jamás será como ellos, a este paso, sin gobierno siquiera, jamás tendremos el 90% de la población la opción de gastarnos ese dineral en un coche, pero lo que si tenemos son los cojones de querer parecernos a ellos e implantar sus mismas leyes.

Noruega es el país con menos edificios de europa, la población vive en casas, y no precisamente pequeñas, hablamos de lo que aquí son mansiones. Puedes encontrarte perfectamente hasta 3 Tesla por cada familia aparcados en la puerta, y todos los cargan con energía eléctrica del quemado de su crudo. Algo genial de los Noruegos es que van a reconvertir todas las plataformas petrolíferas que tienen para la extracción del crudo y las van a electrificar, de esa forma las plataformas no utilizarán combustible para poder funcionar y ese combustible podrán vendérnoslo a nosotros para que lo quememos en algún país de Europa, es una muy buena forma de lavarse las manos para decir que ellos no contaminan pero nosotros sí. Lo mejor de esto, es que las van a electrificar poniendo un gran cable de millas de distancia donde se transportará la electricidad hasta la plataforma desde tierra. La construcción de esos cables contamina más que años de consumo de combustible la propia plataforma. Es, como he hablado antes, una doble moral. España sin embargo tiene las ciudades super pobladas, hay más coches que plazas de garaje y no tiene una infraestructura para albergar esa clase de consumo eléctrico y un largo etc.

Por último comentar que Greta, la niña prodigio que fue a la cumbre en velero para no gastar en un viaje de avión, es la viva imagen de cualquier niño/a español, o del mundo de 16 años, con posibilidades de dejar de estudiar, viajar por el mundo en barco y ”llorar” mientras lee un papel escrito con palabras y conceptos que aun no entiende. Como persona y docente, solo puedo sentir pena por utilizar así a una persona tan joven y convertirla en un producto de lo que personas de unas esferas que jamás podremos acercarnos quieren crear para obtener beneficio de ello. Aquí no me extiendo, quizá opino demasiado o le doy muchas vueltas a todo, pero lo increíble es que tan pocas personas de verdad se paren a reflexionar.

Todos los datos que he dado son reales y podéis buscarlos, quien crea que por ser vegano pero vive en una gran ciudad contamina menos debería plantearse su vida. Si no quieres doble moral, puedes vivir en Nijar, donde hay trabajo para todo el que quiera y podrás coger toda la verdura que necesites para comer andando, de la recolecta a tu casa, sin transportes, sin cámaras frigoríficas, sin intermediarios de cooperativas que revientan cada vez más a las familias que intentan ganarse la vida. Cualquiera puede ir un día y ver de lo que hablo. Si estás dispuesto a vivir con tu doble moral, no hagas nada por cambiar el mundo.

La fruta y verdura viene envuelta en plástico para que todos los miles de personas que se fueron de los pueblos podáis tener las mismas oportunidades alimenticias que el resto, a costa del sufrimiento humano. Poco a poco se puede dejar su uso y cambiarlo por otro, pero el problema volvemos al del principio, somos muchos y muy alejados de la realidad y la naturaleza, yo creo que más que cambio climático hay contaminación ambiental y mental.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Creando Psicomotricidad: Un amigo olvidado

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Hace casi un año que no escribo un artículo para el blog, aquí en Creando Psicomotricidad que tanto amaba hacer, para ser sincero. Han cambiado muchas cosas en mi vida, desde la apertura del centro, las formaciones, entrenar y una hija que podéis ver ahí arriba. Ha sido la que me ha hecho expresarme viajando, conocer y aprender de muchas otras formas. Por supuesto no vengo a hablar de ella aunque tampoco me importaría porque es una máquina de crear personas con cero movilidad (menuda homonimia os he dejado aquí! jaja), sino de nuestra sociedad actual, del comportamiento, de cómo nos tratamos y lo poco que cuesta mejorar nuestra psicomotricidad. Esta será el reinicio para refrescar la memoria de algunos/as y un inicio para nuevos lectores/as.

Para empezar, vivimos en una época y una cultura muy exigentes. No quiero decir exigente en el sentido de “difícil para nosotros” porque vivimos en unos de los mejores estados del mundo (me refiero al español, para los que me leéis desde fuera), con esto, quiero decir más bien que se está constantemente exigiendo que las cosas sean de cierta manera o estarás en contra del mayoritarismo actual. Otra forma de decirlo, es que gusta imponer ideas en todos los aspectos del mundo. Podría muy fácilmente lanzarme al comentario y análisis de nuestra cultura aquí, pero eso ya se ha hecho hasta la muerte y estoy mucho más interesado en un pedazo más inmediato e íntimo del mundo en la que en realidad podemos afectar la relación de una manera seria: nuestros cuerpos.

Hablo aquí tanto desde mi propia experiencia con mi cuerpo como desde la observación de cómo veo que la gran mayoría de los demás se relacionan con sus cuerpos. He pasado gran parte de mi propia historia de práctica/entrenamiento haciendo demandas bastante significativas a mi cuerpo e imponiendo ideas particulares de cómo mi mente quería que fuera mi cuerpo (además de hacer lo mismo con mi mente, ¡pero eso es otra historia!). Durante mucho tiempo insistí casi constantemente en que fuera de una manera particular: más fuerte, más flexible, más coordinado, menos doloroso, etc. La lista de demandas era realmente interminable y tan pronto como lograba algo nuevo, se añadían varias cosas más a la lista. Esta es una relación bastante típica hoy día, por lo que he observado.

En el otro lado de este espectro están aquellos que parecen querer simplemente que su cuerpo ya esté tranquilo y los deje en paz. Es una situación parecida a la de alguien que adoptar un perro, lo ignora por completo y se pregunta por qué pasa la mayor parte de su tiempo aullando, lloriqueando o ladrando. Los intentos de pacificar los gritos pueden llevar a un corto período de silencio, pero en última instancia conducirán a más y más estallidos. La única diferencia aquí es que no tuvimos opción de no adoptar un cuerpo.

Nos guste o no, todos estamos en una relación con nuestros cuerpos y nuestras mentes. Podemos permitir que las extrañas ideas de nuestra mente azoten el cuerpo en cualquier forma o estado que actualmente sea ‘el más deseable’, y convertir el cuerpo en un excelente servidor que obedecerá todas nuestras órdenes. Pero el período de atención de la mente es corto y nunca se satisface por mucho tiempo, por lo que este enfoque en última instancia deja a uno en un estado permanente de persecución de fantasmas. Desde el punto de vista del rendimiento esto puede funcionar, incluso se puede decir que es necesario si se quiere ser competitivo. Pero no me interesan hoy día las relaciones de esclavitud, aunque sea la mejor actuación del mundo.

En vez de eso, opté por aprender el lenguaje del cuerpo: la sensación. Al igual que el aprendizaje de cualquier idioma, era (y sigue siendo) una tarea gigantesca: pensad en meses y años en lugar de días y semanas. Las sensaciones no son tan claras como las palabras en su significado y el cuerpo no está realmente gobernado por la lógica, la razón y la razón bajo las cuales la mente opera. Al principio no había mucho con lo que trabajar. Parecía haber sólo dos sensaciones: el cuerpo normal y neutro (¡bueno!) o la sensación intensa que generalmente se llamaba “dolor” (¡malo!).

Sin embargo, la práctica comenzó a revelar algo maravilloso. Todo un espectro de sensaciones cada vez más evidentes, desde las más sutiles hasta las más súper intensas. Y muy lentamente se hizo evidente que el hecho de que una sensación fuera extremadamente sutil no significaba necesariamente que fuera una buena sensación, y el hecho de que una sensación fuera extraordinariamente intensa no significaba que fuera mala. Por el contrario, algunas de las advertencias más severas llegaron de una manera muy sutil y algunas de las sensaciones más fuertes e intensas equivalían a algo así como el cuerpo gritando de alegría y queriendo seguir adelante. Muy pocas de la multitud de sensaciones implicaban en realidad un peligro inmediato.

Con la práctica me estoy volviendo más y más competente en la comprensión de las sensaciones de mi cuerpo y lo que significan. Pero la mente es muy astuta, como diría Gollum. En un sutil subterfugio, comenzó a utilizar esta nueva capacidad de hablar el lenguaje corporal para ordenar el cuerpo de una manera más eficiente y seguir imponiendo su voluntad. Aprender el lenguaje del cuerpo era sólo la mitad del rompecabezas que parecía. Si sois mínimamente fans sabréis de que hablo.

La otra mitad, y quizás la más importante, era aprender a escuchar. Un cuerpo, especialmente un cuerpo desatendido, tiene una gran cantidad de sus propias peticiones y necesidades. Necesidades que a menudo son muy diferentes a las imaginadas por la mente. Escuchar no significa que la mente esté esperando su turno para imponerse, ni necesariamente significa ofrecer soluciones a todo lo que se dice. A veces, a menudo, el cuerpo sólo necesita que se le permita a las sensaciones entrar en plena conciencia. Conciencia de principio a fin, sin que la mente intente resolverlos como una especie de rompecabezas, al igual que un buen psicólogo escucha realmente el relato de la tragedia y el sufrimiento de su paciente. Si llegas a este estado, te sorprenderás de lo que yace en el ojo de la tormenta cuando el cuerpo está dando todo tipo de sensaciones intensas y dolorosas, si tan sólo le prestas mucha atención en lugar de buscar cualquier forma de detenerlo. Esto podemos sentirlo en un estiramiento muy profundo, tienes la opción de poner mala cara, de focalizar el dolor, de crear dolor (esto es diferente al anterior), etc. O tienes la opción de neutralizarte, olvidar que estas respirando como ahora mismo mientras lees, buscar el punto de tensión, averiguar con qué micromovimientos se acentúa o atenúa la sensación y ser participe del estímulo y cambio que está ocurriendo en tu cuerpo sin la necesidad de bloquear el proceso mentalmente.

Aquí (en tu estado de neutroconsciente) entras es un terreno hábil para navegar y la mente a menudo encontrará maneras de poner su opinión sutilmente debajo de lo que sea que esté sucediendo. “Si escucho lo suficiente, esta sensación de dolor puede desaparecer” o “si soy lo suficientemente bueno para escuchar, podré finalmente realizar esa habilidad que siempre quise”. La realidad es que escuchar a menudo significa sacrificarse y no conseguir lo que la mente quería. Tal vez el cuerpo no quiere tener nada que ver con cualquier rendimiento en particular que le interese a la mente, y tal vez nunca querrá tener nada que ver con eso. Tal vez ese dolor está ahí simplemente como una petición para ser escuchado y no tiene nada que ver con ningún tipo de daño físico.

La mayoría de los ejercicios que utilizo en mi enseñanza son esencialmente formas de dar a ciertas áreas del cuerpo, a menudo olvidadas durante mucho tiempo, un escenario y un altavoz. Esto ofrece dos oportunidades. Una es aprender lo que significa toda la amplia gama de sensaciones que pueden surgir y la otra es una oportunidad para simplemente escuchar. Una de las preguntas más comunes que me hacen es por cuánto tiempo se debe hacer un cierto ejercicio y puedo sentir cómo la persona está esperando más municiones de imposición; otra nueva y brillante manera de decirle al cuerpo cómo hacer el inútil. La respuesta real es “mientras el cuerpo quiera hacerlo” – cualquier otra cosa sería ir en contra del punto por completo. Y si realmente prestas atención y escuchas, el cuerpo te dirá muy obviamente cuándo ha terminado con una práctica en particular. Por supuesto, al principio no entendemos el lenguaje del cuerpo, por lo que lanzamos un número arbitrario a la mente para mantenerla saciada mientras el cuerpo tiene la oportunidad de estar al frente y en el centro por una vez.

Es divertido ver cómo la mente lucha con las intensas sensaciones en las que el cuerpo se está deleitando. No hay necesidad de encontrar esto en otras personas tampoco, ver tu propia mente es suficiente entretenimiento para toda la vida. Vaya a la profundidad -apropiada- en un estiramiento y la mente casi inmediatamente te avisa: “No, no, no, no, no, no, no, NO. VAMOS A MORIR SI NOS QUEDAMOS AQUÍ UN SEGUNDO MÁS”. Pero sintoniza con las sensaciones corporales y se hace evidente que se está produciendo un gran cambio y desenredo que al cuerpo le gusta mucho a pesar de su intensidad. Además, no te mueres, así que hay un pequeño contratiempo en la historia de la mente.  Una intensidad llega casi inmediatamente en muchos ejercicios con los que la mente no quiere tener nada que ver, pero el cuerpo está disfrutando y es muy capaz de proceder durante mucho tiempo antes de que se detenga. La brecha entre la mente que se rinde y el cuerpo que quiere detenerse es más como un abismo enorme. Esto lo vemos cuando salimos a correr o hacer sprints, te quieres morir los primeros 10min y luego se crea una adaptación. El cuerpo es sabio, ¡cuando le dejamos!.

En el otro lado tienes la situación de que muchos ejercicios (probablemente la mayoría de los ejercicios de movilidad básica que enseño, para ser sincero) son realmente aburridos para la mente. Pero el cuerpo está interesado y quiere perseguirlos en profundidad porque son pequeños retos. El aburrimiento en sí mismo es sólo un estado de ánimo, no es algo que el cuerpo conozca de ninguna manera.

No se trata realmente de lo que estás haciendo, sino más bien de cómo lo estás haciendo. He usado regularmente el término “Volver” para describir la diferencia entre nuestros enfoques y nuestras prácticas físicas regulares. Podría ser valiente sugerir que en el centro de estas diferencias está el acto de imponer sobre el cuerpo en el entrenamiento físico regular vs. el de escuchar al cuerpo en el Trabajo de Vuelta Física. Podrías fácilmente adoptar una actitud de escucha en medio de un entrenamiento de fuerza, gimnasia, ballet, yoga o cualquier otra cosa.

Llegados a este punto, no es que no queramos volver a imponer sobre el cuerpo, sino que estamos tratando de reparar la armonía de la relación entre la mente y el cuerpo. El cuerpo realmente comienza a ser feliz cuando esta relación se convierte en una carretera de dos sentidos, y también será más propenso a ayudar a la mente cuando esta está en necesidad. Esta felicidad se presenta como una maravillosa canción de sensaciones que te cantará a lo largo del día si así lo permites, y te advertirá de posibles problemas que se aproximan mucho antes de su realización, si es que estás escuchando. La alegría de un logro físico inesperado, es el ejemplo más claro que vivimos en nuestras vidas.

El cuerpo también comenzará a exhibir una inteligencia que está completamente más allá de la comprensión de la mente racional. Por qué y cómo no están realmente en el repertorio del cuerpo y muchas cosas se pueden hacer sin razón o racionalizando, simplemente porque así es como se deben hacer. Esta intuición física puede aparecer en muchos niveles. En mi experiencia, a menudo tengo la impresión de que el cuerpo quiere hacer las cosas de una manera particular. Es un impulso que aparece sin pensamiento o una idea detrás de él. Si alguien me preguntara por qué hice ”esa cosa” en particular, la única respuesta que podría dar es “no lo sé”, o en cierta medida “mi cuerpo quería hacerlo” (aunque esto esencialmente equivale a que la mente trató de actuar como si tuviera alguna idea de lo que pasó). Por supuesto, en retrospectiva queda claro que estas acciones corporales tienen un efecto tangible y a veces extraordinario que no habría sido posible si la mente hubiera tomado la iniciativa.

Lo que sucede con el tiempo y la experiencia es que el cuerpo pasa de ser un esclavo a ser un amigo extraordinariamente confiable, uno con el que se comparte una confianza muy íntima. Esta confianza va en ambos sentidos y el cuerpo también comienza a confiar en las ideas salvajes y extravagantes de la mente que, como se puede imaginar, comienzan a hacer la vida mucho más colorida.

No es terriblemente complejo empezar a practicar con este enfoque si es algo que te gusta. Por supuesto, generalmente es mejor utilizar un sistema que esté específicamente orientado a este tipo de cosas. Pero en su mayor parte, todo lo que se necesita es la voluntad de tener una práctica honesta. Deja de lado cualquier idea que tengas sobre cómo crees que debe ser, o sobre lo que otras personas piensan de lo que tu estás haciendo mal y lo que estarás haciendo muy bien – escuchar esto significa que no estás escuchando al cuerpo. Ah, y relájate con todo esto. No tiene sentido forzar una relación para que sea fructífera de inmediato. Forzarlo funciona en esta situación tan bien como lo hace forzar las relaciones con otras personas (es decir, no funciona en absoluto). Tómate tu tiempo, cálmate y disfruta del proceso de redescubrir a un amigo olvidado.

Gracias por leerme.

Juanpe

 

Creando Psicomotricidad: Esta vez, Creciendo Sapiens.

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Nuestros más pequeños/as están siendo atacados por algunos políticos y padres/madres orientados a la consecución de objetivos (un sistema globalizado – una cultura estancada). El juego está considerado superfluo por el ministerio de educación y los maestros/as a menudo están orientados hacia una dirección conservadora sin darse cuenta de que el juego libre sigue siendo algo vital para la salud humana y la creatividad. Contrariamente a la idea de que el juego debe servir como distracción o consiste principalmente en deportes organizados.

Desde mi punto de vista no cabe duda de que tenemos que proporcionar a los niños y niñas el equilibrio ”De Tres” como ocurre en Creciendo Sapiens– de los que llevo unas semanas fascinado, y sino, asumir el riesgo y las consecuencias no deseadas si no lo hacemos. Todo esto trata de pegar un cambio en la educación de nuestros más pequeños/as, para que el juego autoiniciado alimente la la curiosidad, imaginación y creatividad del niño/a, ya que estas habilidades son como los músculos, si no los usas, no las desarrollas. Y como estas habilidades se desarrollan con la edad, es importante alentarlos con desafíos apropiados para su edad. Desarrollando juego, el amor y el trabajo en conjunto.

El equilibrio ‘De Tres’ como explico en en las formaciones de psicomotricidad es el siguiente:

Jugar:
El paseo lúdico aparece cuando los niño/as intentan adaptar el mundo físico a sus necesidades. A los pocos meses, un bebé transforma cada objeto que puede ser agarrado en uno que puede ser chupado. Para cuando los niños/as se convierten en preescolares, comienzan a crear asociaciones juguetonas entre objetos, que es lo que hace un niño de cuatro años, por ejemplo, cuando juega con la comida. Para los niños/as en edad escolar, el juego pronto se convierte más en hacer y romper reglas, y como adultos, podemos guiar esas reglas rotas. Debemos romper las reglas continuamente, romper el status quo social para evolucionar, y como adultos, debemos tener esa responsabilidad para incomodar a quienes quieren controlarnos, la vida es un juego, nunca os retiréis.

Amor:
El amor es nuestra necesidad de expresar nuestros deseos, sentimientos y emociones. Y nos lleva un tiempo para resolverlo, para darnos cuenta de que el amor consiste en algo más que algo que te gusta. Un bebé llora para expresar todo, desde la alegría hasta la infelicidad. Los niños/as preescolares centran su amor principalmente en ellos mismos/as. Pregúntales lo que piden por reyes por ejemplo, y los más pequeños/as te dirán juguetes para sí mismo. A esta edad, no les gusta compartir, no porque sean egoístas en la forma en que los adultos entienden la palabra sino porque sienten que el juguete sigue siendo parte de ellos. Una vez que llegan a la edad escolar, los niños/as generalmente se vuelven más sociales en sus expresiones de amor y preocupación hacia el resto. Es ahí cuando hay que enseñarle que en la diversidad está la riqueza, en todos los aspectos de la vida, está en nosotros cuidar de los más pequeños/as en el sentido de hacerles ver que su preocupación formará parte del su núcleo social, que gracias a ello será mejor persona y empatizará más con el resto, muchas personas así, de mayores, son los que cambian el mundo a mejor.

Trabajo:
En el trabajo adaptamos nuestro propio comportamiento a las exigencias de nuestro entorno físico, social y medio ambiente. Los niños/as que empiezan a caminar aprenden a comer con una cuchara en lugar de con los dedos al mismo tiempo, están aprendiendo la habilidad de encajar en su entorno, tanto físicamente como socialmente. Están aprendiendo a adaptarse, están aprendiendo a trabajar. Por ejemplo, la rápida adquisición del lenguaje por parte del niño/a en edad preescolar constituye la más impresionante de esta adaptación social ya que se les requiere lo más comunicativos posible en el mínimo tiempo posible, el ser introvertido (que no tímido) está contemplado como algo de ”retrasados”.

En la escuela primaria, cuando los niños se turnan y aceptan la autoridad no parental (paso muy importante) mientras desarrollan habilidades motrices con tales herramientas como pinceles, pelotas y libros, el trabajo asume la forma de aprendizaje social. Reglas. Para el observador casual, puede ser difícil distinguir aquí entre trabajar y jugar porque la verdadera diferencia radica más en la intención que en la actuación: Cuando trabajamos, nos adaptamos a nuestro entorno; cuando jugamos, nos adaptamos a nuestro entorno.
Adaptamos nuestro mundo a nuestra imaginación.

Los adultos responden tan negativamente al juego porque lo definen como simplemente tener diversión y, por lo tanto, una pérdida de tiempo. Pero aunque el juego como ocio puede ser divertido, su valor como psíquico más importante son los tres impulsos esenciales que te otorga: el amor, el juego (como aprendizaje) y el trabajo. Hay que tener siempre en mente que el juego opera como algo más que un impulso creativo; también funciona como un modo fundamental de aprendizaje.

Muchos de nosotros/as podemos observar fácilmente los beneficios de integrar juego, amor y trabajar en casa, como veremos en Creciendo Sapiens. Durante los primeros años de sus vidas, los niños/as pequeños encuentran en una situación un sentido bastante literal al visitar un país extranjero por primera vez. Porque los niños/as lo hacen y no piensan en conceptos y categorías de adultos, se acercan a esta “nueva tierra” desde muchas perspectivas diferentes simultáneamente. Metafóricamente hablando, observan agua y arena, árboles y bosques, plantas y animales, la luna,
el sol, las estrellas, todo ello, como si a través de los ojos de un artista, o un naturalista, o un escritor/a, o un científico/a. Cuando ofrecemos a nuestros hijos/as oportunidades para explorar este nuevo y emocionante mundo en su propio tiempo y a su propio ritmo, abrimos una puerta de aprendizaje que no podrían encontrar en ningún otro lugar del mundo.

¿Por qué entrometerse en un momento en el que los niños están aprendiendo instintivamente con tal
alegría y entusiasmo? ¿Por qué apresurar a los bebés y a los niños preescolares y escolares a experiencias de aprendizaje lideradas por adultos?

Aunque el termino ”Viejoven” (que me encanta) esté de moda en adultos que se sienten más jóvenes, no se adapta al desarrollo de los niños/as, es un error intentar que sean adultos antes de tiempo.

Facilitando el crecimiento del juego, el amor y el trabajo los niños/as aprenden a través del juego, aunque su capacidad de aprendizaje se vea muchas veces limitada por su su situación social, su estado emocional y su condición física e intelectual. Sin embargo, lo mejor que podemos hacer es asegurar el crecimiento saludable de un niño/a, independientemente de estas condiciones, apoyando y fomentando el aprendizaje autoiniciado del niño en actividades, movimientos, saltos, volteretas, sentadillas y un largo, etc.

Así que: ¡A lavarse los dientes en sentadilla!

Deseando ver a más mamás y papás con esas ganas de que sus hijos crezcan lo más ricos posibles

¡Buen fin de semana!.

Creando Psicomotricidad: Afección herencial, influencial y modos de comportamiento motrices (Parte 1)

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Hay que entender que los problemas no estan ahí, los problemas los creamos nosotros/as.


El ser humano camina sobre sus dos piernas. No hay nada nuevo en esto, y tendemos a darlo por sentado. Pero entonces, dar por sentado las cosas puede ser una forma muy engañosa de verlas. Supongamos que hiciéramos algunas preguntas sobre tales hechos, especialmente sobre hechos que han estado abiertos ante nosotros durante siglos. No tenemos ninguna razón para dar por sentado el andar erguido: no nacimos para caminar, tuvimos que aprenderlo. Si eres observador/a y miras a la gente en la calle, verás que ninguno de ellos camina como los demás. ¿Será que sus cuerpos son muy diferentes? ¿O que han aprendido a caminar de maneras diferentes? ¿O que, con el paso del tiempo, cada uno ha desarrollado una forma de moverse por su cuenta? Dicho de otro modo: ¿hasta qué punto estamos formados por la herencia, por influencias circunstanciales o por modos de comportamiento autoimpuestos?

Probemos con otra pregunta primero: ¿Cuál es la ventaja del transporte vertical? A veces se asumía que el hombre, al no necesitar sus manos para la locomoción, era capaz de utilizarlas para convertirse en un ser humano. Pero los simios, las ardillas, los canguros, los osos y otros animales a veces también caminan erguidos y usan sus patas delanteras para algo más que caminar, correr o saltar. Así que todo lo que podemos decir sobre esto por el momento es que el hombre usa sus manos de una manera específicamente humana, es decir: podemos describir cómo las usa, pero no podemos decir por qué.

Las manos no nos llevarán a ninguna parte ahora mismo; así que volvamos a la postura erguida.  Cuanto menor es el momento de inercia, menor es la energía necesaria para poner en movimiento el cuerpo. Y el momento de inercia aumenta muy rápidamente con la distancia del eje de rotación. Comparando el cuerpo humano con el de otros animales, encontramos que el momento de inercia alrededor del eje vertical (pasando por el centro de gravedad) es muy pequeño. De ello se deduce que el cuerpo humano es el más cercano a un marco ideal diseñado para el movimiento y el menos adecuado para permanecer inmóvil.

El pequeño momento de inercia es el resultado del apilamiento casi cilíndrico de la pelvis, el tronco y la cabeza, verticalmente, uno encima del otro, que al mismo tiempo lleva el centro de gravedad del cuerpo al nivel más alto posible compatible con su estructura, y por lo tanto se obtiene un equilibrio inestable. Es este precario e inestable equilibrio -y sus desviaciones- el que rige todo comportamiento humano. El movimiento horizontal desde la posición de equilibrio en cualquier dirección implica poco gasto de energía o trabajo. Restaurar el equilibrio cuando se perturba requiere el mismo pequeño gasto de energía que el anterior. En el equilibrio inestable, con el centro de gravedad lo más alto posible, la energía potencial es máxima. No es necesario el suministro de energía de ninguna otra fuente para cambiar la posición. De este modo, el cuerpo está siempre listo para el movimiento a corto plazo sin prácticamente ningún gasto de energía, e incluso este mínimo se obtiene de su energía potencial. En este sentido, es más móvil que el cuerpo de cualquier otro animal, que puede ser más rápido en una dirección en particular pero no tiene la libertad de movimiento completa del hombre.

Ahora, la postura erguida es una cualidad biológica del cuerpo humano, y no debe haber sensación de hacer, sostener, o de cualquier esfuerzo en absoluto. La postura real es siempre el resultado de lo que el se haría gracias a los mecanismos inherentes, y de lo que hemos aprendido a hacer ajustándonos a nuestro entorno físico y social. Mucho de lo que hemos aprendido va en detrimento del sistema, ya que se ha aprendido bajo la presión del afecto o el estrés de las dificultades, mientras que la dependencia inmediata de los demás distorsionó nuestras necesidades reales.

Parece extraño que se solo se hablen de ejercicios como si de caramelos fuesen y no de la gravedad que soportamos por nosotros mismos, y es que en nosotros (como todo en el mundo) vivimos en un campo de gravedad y estamos sujetos a él. Como habréis notado, he estado considerando aquí el cuerpo humano en su relación con la gravedad. Es habitual comenzar el estudio de la mecánica con estática, considerada más simple o elemental que la dinámica. Curiosamente, en el ser humano el movimiento se logra más fácil y antes que la inmovilidad: un niño/a comienza a dar tumbos hacia delante mucho antes de que pueda permanecer inmóvil sin apoyo; los años pasan antes de que pueda permanecer de pie sobre una pierna, y muchos adultos nunca alcanzan la perfección estática para poder permanecer de pie sobre una sola pierna durante mucho tiempo, especialmente con los ojos cerrados, aunque pueden hacer todo tipo de movimientos. Nótese que caminamos, nos sentamos, o nos tumbamos cuando queremos pensar: pocas personas encontrarán que el estar paradas conduce al pensamiento. También nos acostamos cuando estamos cansados, o enfermos, o en el psiquiatra. Ahora, el 90% de nuestro sistema nervioso se mantiene ocupado regulando nuestro comportamiento en relación con la gravedad; por lo tanto, se alivia más cuando se libera de esta inmensa actividad de oponerse, y a pesar de la atracción gravitatoria -en otras palabras: cuando estamos acostados.

Voy a resumir por el momento: El cuerpo humano está construido de tal manera que puede resistir la gravedad sin ningún esfuerzo, y puede moverse en el campo de la gravedad con casi ningún gasto de energía. Se han elaborado y establecido normas de postura y movimiento correctos, teniendo en cuenta las diferencias individuales. Debido a tales diferencias, cualquier desviación del comportamiento correcto no debe ser interpretada, al menos no inicialmente; puede ser notada y corregida. Corrección o, preferiblemente: “La “mejora” es un proceso de aprendizaje, es decir, de formación de nuevas respuestas funcionalmente más adecuadas. Una cuestión de saber hacer, si quieres. Pero para entender lo que sabes, tienes que sentirlo también. Y esto no es sólo un comentario gramatical sobre “comprensión”.

En la psicomotricidad observo como el tratamiento psiquiátrico logra un efecto duradero sólo si la mejora va acompañada de algún cambio en el cuerpo.

Analizando, encuentro que las perturbaciones emocionales o mentales, así como los delitos/errores menores funcionales del cuerpo, se deben al funcionamiento perturbado o resentido de nuestro sistema nervioso. Por lo tanto, del mismo modo que el tratamiento mental puede producir un cambio en el organismo, a la inversa, la mejora de la conducta corporal también produce cambios en la mente. En consecuencia, casi todo lo que llamamos “enfermedad” debe responder al tratamiento, ya sea a través de la psique o a través del cuerpo por igual. Si has perdido una extremidad, no se te puede hacer crecer una nueva; pero se te puede ayudar a enseñarte a ti mismo a usar la extremidad restante más eficazmente de lo que la habías utilizado previamente al accidente. La línea más allá de la cual el daño se vuelve irreparable depende de la persona involucrada, y de la habilidad y sabiduría del maestro/a. Esto es mucho más de lo que parece.

El comportamiento en relación con la gravedad tiene la ventaja de que puede observarse y medirse. Cualquiera puede ser consciente de ello y aprender a mejorarlo. Un estándar ideal puede deducirse de la estructura del cuerpo y de su mecánica, y utilizarse como hipótesis de trabajo; pero las desviaciones de este estándar no deben considerarse a priori como síntomas de enfermedad. Históricamente hablando, la Medicina es una ciencia curativa: vamos a ver a nuestro médico cuando nos sentimos menos bien de lo habitual, y esperamos de él que nos devuelva nuestra forma habitual de sentirnos nosotros mismos. Pero parecemos incapaces de sentir perturbaciones que, para nosotros, se han vuelto habituales. La postura erguida, por ejemplo, debería ser reflexiva y no necesitar trabajo de los músculos voluntarios, y en la postura correcta la reacción elástica del esqueleto lleva la compresión a cero.  Ahora bien, lo que comúnmente llamamos “enfermedad” suele ir precedido y acompañado, y a veces incluso seguido, por alguna de esas faltas o desviaciones. Pero desde este punto de vista, hasta la interpretación de cualquier desviación como una “enfermedad”, deberíamos ante todo saber qué significa exactamente “enfermedad”. Y no creo que la Medicina haya encontrado hasta ahora criterios suficientemente exactos para definir “enfermedad” y “salud”. Por eso parece preferible hablar aquí más bien de desviaciones: Las desviaciones son signos de un delito menor funcional. Se vuelven habituales y eventualmente conducen a la enfermedad, al reducir la resistencia incluso a las enfermedades infecciosas, o mejor dicho, a la propensión a contraerlas. Se suele hablar de “enfermedad” cuando las desviaciones son grandes en grado y pequeñas en número; pero también pueden ser numerosas, y pequeñas en grado. Las quejas de la vejez se pueden deducir de los años anteriores: conducen a algunos de los problemas que a veces se enumeran bajo el epígrafe de reumatismo, a problemas de descalcificación, escoliosis, cifosis, ciática, asma, artritis, artrosis, etc., todos los cuales se pueden prevenir o remediar aprendiendo a corregir las desviaciones. La vejez, por ejemplo, comienza con la restricción autoimpuesta de formar nuevos patrones corporales. En primer lugar, se seleccionan actitudes y posturas que se ajustan a la dignidad de la posición, y por lo tanto se rechazan acciones que pronto se vuelven imposibles. Basta con examinar el hecho de sentarse en el suelo y saltar, para darse cuenta de lo importante que es este factor de rechazo en el envejecimiento de una persona. Su reanudación y reintegración en el uso normal tiene un marcado efecto rejuvenecedor no sólo sobre la mecánica del cuerpo, sino sobre la personalidad en su conjunto. Aparte de las deficiencias heredadas y los daños sufridos en el pasado, podríamos decir que todo el mundo está potencialmente en perfecto estado de salud, pero no sabe cómo lograrlo.

No tenemos forma de seguir directamente los procesos en nuestro sistema nervioso central. Podemos darnos cuenta de tales procesos sólo en la medida en que nuestra vista, nuestro aparato de habla, nuestro rostro y el resto de nuestro cuerpo nos lo adviertan. Esto es lo que queremos decir con conciencia. Lo mismo ocurre con todas las percepciones, sentimientos y pensamientos de los sentidos: mientras no se hagan sentir por la movilización de nuestras regiones motoras, permaneceremos inconscientes de ellas y, a todos los efectos, no existen para nosotros. Podemos ser conscientes de los cambios en nuestro bienestar o sentirnos incómodos, sin ser conscientes de los cambios fisiológicos subyacentes. Es decir, a menudo notamos los sentimientos, pero no lo que los causa. Lo resumiría de la siguiente manera: no puede haber percepción de los sentidos, ni emoción, ni pensamiento, y obviamente ningún movimiento sin que se manifieste en el comportamiento del cuerpo. En resumen, no podemos volvernos conscientes de un sentimiento o pensamiento antes de que sea expresado por una movilización motora, y por lo tanto no hay pensamiento o sentimiento mientras no haya una actitud corporal.

 

Creando Psicomotricidad: El juego como refugio humano

 

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Nuestras sociedades postmodernas han robado el juego natural de nuestras vidas, para ser reemplazadas, muy a menudo, con actividades reguladas y medicamentos que reducen la necesidad de jugar. La evidencia sugiere que si aprendemos a restaurar el poder del juego en la dieta educativa de nuestros niños/as preescolares, de una manera nueva y creativa, podríamos revertir dramáticamente la velocidad a la que el TDAH está proliferando. El juego real abre la posibilidad de utilizar todas nuestras herramientas emocionales y naturales para la construcción epigenética del cerebro social.

Los problemas de control de los impulsos pueden ser enormemente difíciles en la infancia, pero comprender las funciones del ‘juego de proceso primario’ anima a conceptualizar nuevas formas de facilitar la maduración pro-social / cerebro-mente, y por lo tanto reducir los problemas de control de los impulsos en los más pequeños/as hasta la etapa adulta. A pesar de los años de psiquiatría la mayoría de lo que se diagnostica como TDAH puede ser poco más que natural la variabilidad de la maduración cerebral que resulta en parte de factores genéticos y en parte de los entornos sociales que hemos creado. Aunque ahora se sabe que los niños/as con TDAH son anatómicamente (y por lo tanto funcionalmente) un poco cortos en tamaño* y velocidad* (alrededor del 5%) en sus funciones ejecutivas del lóbulo frontal, esto sólo se convierte en un problema social cuando los niños/as en esa distribución del tamaño del cerebro entren a la escuela. No son tan obedientes como los que tienen mejores funciones reguladoras de cerebro y mente. 

 Aunque hay problemas más serios con una pequeña minoría de niños/as, la mayoría diagnosticados con TDAH no tiene ningún trastorno cerebral clínicamente relevante. Muchos simplemente tienen problemas con conductas de cumplimiento social cuando sus impulsos de jugar se ven frustrados. De hecho, probablemente todos los niños podrían ser diagnosticados con TDAH en algún momento en su vida. Lo mismo se aplica a las ‘conductas de oposición’, se diagnostican cuando un niño/a pierde los estribos; discute normas preestablecidas a los adultos,  activamente se niega a cumplir con sus obligaciones, le molesta deliberadamente la gente, culpa a otros por su conducta, errores o mal comportamiento y un largo etc.

Obviamente, sería más deseable que las familias (y la sociedad) intervinieran con tales niños/as en las fases más tempranas y plásticas del desarrollo para maximizar la maduración de las regiones cerebrales frontales proporcionando las máximas oportunidades para socializar sus cerebros con otros, una especie de apareamiento mental, donde los cerebros con una velocidad de aprendizaje más lenta están operativos al 100% de otros con una velocidad más avanzada. Cuando los niños están cayendo en esto, cuanto antes se implementen las relaciones sociales positivas que promuevan la vida, mejor. Si se hace, puede que se tenga mucha menos necesidad de prescribir lo que llamo como ‘promoción de la atención’, medicamentos que mejoran el comportamiento, cuyo coste biológico a largo plazo de las funciones siguen estando insuficientemente caracterizadas. La sabiduría y lo más olvidado (el sentido común) dicta que todas las intervenciones naturales deben tener una oportunidad adecuada antes de recurrir a poderosos psicoestimulantes que tienen efectos a largo plazo sobre la plasticidad cerebral.

 Deben haber inversiones mucho mayores en investigación para determinar cómo el juego social y los psicoestimulantes influyen en la organización a largo plazo del cerebro. En mi trabajo sobre la neurobiología del juego sugiero que este importante don que tenemos de sumergirnos en la naturaleza, debe de ser la herramienta de proceso primario para ayudar a construir cerebros sociales. Ya que el uso crónico de psicoestimulantes puede abortar la capacidad del juego de estimular a los niños/as a unirse a las estructuras sociales en las que se encuentran. Si estos medicamentos bloquean los patrones de expresión génica estimulados por el juego dramático en la corteza, podríamos estar jugando a los dados con los niños/as de nuestra sociedad actual.

 – ¿Se han restringido los derechos lúdicos de los más pequeños/as? 

– ¿Puede una persona totalmente social desarrollarse plenamente si dejase de jugar en todos los aspectos de la vida?

– ¿El cerebro que emerge sin juego, permanecerá atrofiado socialmente de por vida? 

 Sin el juego, el ser no puede llegar a ser plenamente humano.

 Entonces, ¿dónde podríamos jugar en nuestro mundo, donde la naturaleza es la gran dueña de nuestra vida impulsiva y la mayoría de los niños están sobreprotegidos, echando raíces en la televisión; donde la mayoría tiene pocos compañeros/as de juegos bruscos, de volteretas (los deportes organizados y los videojuegos son una pálida imitación del verdadero juego); donde la mayoría de los padres, madres y docentes ni siquiera saben reconocer el profundo valor del juego real para sus hijos; donde muchos creen que tratar a los niños como pequeños adultos ayuda a crear cerebros sociales?

 Si las familias ya no pueden proporcionar tales lujos de la infancia, entonces tal vez deberían convertirse en responsables sociales para crear “sitios de juego” (lo que hasta finales de los 90 se llamaban parques, con tierra, piedras, árboles con bichos, columpios con ruedas de coche, etc) -lugares donde se combinan lo mejor del juego y la mejor educación emocional completa. Todos los niños/as podrían

convertirse en aprendices a lo largo de toda la vida, dando lugar a compromisos alegres con la vida y el aprendizaje que se convierten en hábitos internalizados, tal vez inoculando a los jóvenes contra la futura depresión. Desde mi punto de vista, una profunda maduración cerebral pro-social, bajo el control de programas de desarrollo epigenético con medicamentos, nunca podrá igualar el juego durante los años preescolares. De hecho, uno puede imaginar la epigénesis operando a nivel cultural y no sólo a nivel individual. Las políticas sociales puedes influir en cómo maduran los cerebros de nuestros jóvenes.

 Si los datos preliminares de los animales son una guía válida, un juego abundante facilitará la maduración de las habilidades inhibitorias corticales frontales que vienen a regular la conducta de los niños/as

en sus impulsos emocionales y es cuando los niños/as más aprovechan el juego pro-social, ya que es aquí, cuando antes y más intensamente se desarrollarán las inestimables funciones mentales: las preciosas habilidades mentales de los cerebros maduros. Las funciones ejecutivas del lóbulo frontal permiten a los niños/as, y de hecho a todos nosotros, inhibir la impulsividad, nos permite detenernos, mirar, escuchar y sentir. Estas habilidades inhibitorias promueven capacidades mejoradas para la auto-reacción, la imaginación, la empatía y la creatividad/juego. Tales indicaciones a largo plazo en el desarrollo del lóbulo frontal deberían durar una vida entera. 

 Si es así, para no dejar a ningún niño atrás, la primera clase del día en cada escuela, debería de ser de juego, y cada clase subsiguiente del día debería estar llena de energías lúdicas de aprendizaje.

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 Hice esta foto para NEVIDEN, mi primer libro del que pronto tendréis noticias.

Creando Psicomotricidad: El movimiento más primitivo

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Los primeros movimientos son los más primitivos y también los más básicos. Algo más diferenciado y complejo son las habilidades motoras que se desarrollan lentamente a través del aprendizaje y la experiencia, pero están siempre profundamente arraigadas en estos movimientos originarios.
 
¿Cuáles son los movimientos más primitivos?
Para la respuesta tendremos que mirar a las primeras etapas de desarrollo en el útero, cuando el feto comienza a moverse. Afortunadamente, a través de tecnología “ultrasonido 4-D HD”, hoy en día estos movimientos pueden ser algo que antes era imposible.
Los primeros movimientos ocurren de seis a siete semanas después de la fertilización, cuando el feto humano mide alrededor de 1cm de largo (como una tecla del ordenador para hacerte una gran idea) y se parece mucho a los embriones de peces, ranas, gatos y todos lo demás vertebrados en general.
 
En esta primera etapa aparecen contracciones de lado a lado similares a las que puede hacer una anguila para moverse de la cabeza a la cola. En esta etapa temprana, las contracciones son producidas por el desarrollo de los músculos vertebrales conectados entre sí de extremo a extremo y alrededor de una estructura larga y flexible en forma de varilla llamada notocordio.
Una red de neuronas en la médula espinal coordina de lado a lado los movimientos. La red neuronal, formada por motoneuronas, neuronas sensoriales, e interneuronas, están conectadas en un circuito que genera patrones de movimiento ondulatorios.
 
Entre las nueve y doce semanas en el útero, el feto humano tiene todas los elementos de la linea vertebral del adulto o “columna vertebral”. El notocordio es reemplazado por la cadena de huesos vertebrales, vértebras. Los músculos vertebrales ya no están unidos el uno al otro, sino que están unidos a los
huesos vertebrales. Con estos cambios anatómicos los músculos tiran de las vértebras, y un feto humano desarrolla nuevas formas de como doblarse hacia adelante, arquearse y girar. La ampliación del repertorio permanece bajo el control de la red neural en la columna vertebral y el cordón umbilical.
Aunque el embrión ya no ‘nada’ de lado a lado la red proporciona una interconexión funcional a todos los movimientos de la red, los músculos vertebrales y por lo tanto una cohesividad a todos los movimientos de la columna vertebral, en especial la descompresión para ir creando espacio entre vértebras y un movimiento de la columna global que en muchos casos determina el desarrollo adulto del feto.
Gracias a a esta red, toda la columna vertebral de un niño y adulto se integra automáticamente cuando se mueve. Mientras que el crecimiento
de los miembros y la ampliación de la cabeza hacen que el arco y la torsión sea menos obvio, la interconexión subyacente de la columna vertebral permanece siendo la base de todo movimiento en los vertebrados.
 
Por lo tanto, los primeros movimientos de un feto humano y la fundación de todos los movimientos futuros son los de la columna vertebral, no el de los miembros. En el embrión humano, la cabeza, el torso y las extremidades crecen y se diferencian en el transcurso de semanas y meses. Ellos
continúan agrandándose mucho después del nacimiento y eventualmente dominan al adulto de forma humana. Funcionalmente, las extremidades y la cabeza se pueden considerar como apéndices integrados en la columna vertebral.  Los primeros movimientos de las extremidades del feto son en su mayoría aleatorios. Aislando los movimientos de brazos y piernas se pueden observar a las ocho o nueve semanas, un tiempo después cuando el feto humano mide unos 3 centímetros.
 
Auto-Descompresión máxima de columna vertebral unilateral:
Un pequeño circuito de neuronas llamado un generador de patrones central (CPG – Vamos a pensar que es un ordenador) orquesta los grupos agonistas y antagonistas dentro de un solo miembro para producir sus movimientos. Los motoneurones dentro del circuito entran en contacto con los músculos individuales para activar los movimientos. Físicamente, las neuronas de la CPG están localizadas en la médula espinal, donde están en comunicación bidireccional con la red neuronal que controla la columna vertebral.
Los cuatro CPG de miembros que poseemos están además interconectados con un circuito más grande de cuatro ‘patas’. Este circuito especifica patrones de uso de las extremidades, como gatear, caminar y correr. Los patrones no necesitan ser enseñados. Sin embargo, para la locomotora que es nuestro cuerpo los patrones para ser útiles deben estar completamente integrados con los movimientos y con la función de la columna vertebral, así como con todos los músculos del cuerpo.
 
La adquisición de una coordinación madura sólo puede lograrse mediante la experiencia, experimentación y aprendizaje. La columna vertebral de un niño es el núcleo no sólo en la parte anatómica de la columna vertebral. En este sentido funciona también como el agente principal en la organización de la postura y movimiento. La red neuronal recibe las instrucciones básicas para acción del cerebro. Las instrucciones se entregan a través de tres caminos separados que llevan información diferente: Primero: ‘Por aquí es “Arriba.” Segundo: “Ve en esta dirección”. Y tercero: “Es hora de cambiar, o no”. Estas instrucciones fundamentales están cableadas y son las primitivas de actuación para todos los vertebrados. Son intrínsecos y no necesitan ser enseñados.
 
A medida que el bebé madura, aprende a incorporar y utilizar todo su potencial al servicio de sus necesidades. En el soporte de peso, por ejemplo, todas las piezas del cuerpo deben estar coordinadas. Los brazos y las piernas están ‘enganchadas’ para el propósito de que el niño logre eficazmente sus intenciones. La gravedad es un marco crítico para el aprendizaje, ya que su potente influencia permite que el niño sienta un impulso reflejo para mantener la cabeza en alto. La columna vertebral es la fuerza organizativa innata en la consecución de la cabeza, el torso y las extremidades en una acción tan compleja como arrastrarse con la cabeza en alto por delante del cuerpo (reptar).  El proceso de desarrollo tiene dirección, pero no está dirigido. Todos los bebés se enfrentan a los mismos retos y tienen la misma tarea: conseguir locomotarse y llevar a cabo las acciones necesarias para prosperar. Aunque todos los niños siguen un camino de desarrollo similar, cada uno de ellos alcanza los hitos comunes a través de sus esfuerzos individuales y medios.
 
Los niños/as se experimentan a sí mismos y a su entorno al explorar y moverse. Normalmente, son capaces de absorber la retroalimentación y utilizarla para organizarse mejor. Aprenden más despacio que la mayoría de los bebés de animales, ya que tienen la oportunidad y la tarea adicional de desarrollar una notable y refinada biblioteca de movimientos, a parte del cuidado extremo por parte de los padres.
 
El sistema nervioso de un niño/a está esperando que suceda una experiencia apropiada y de esta forma usar la retroalimentación sensorial para desarrollar al máximo su potencial. Con este fin, nos podemos centrar en los elementos dentro del bebé que están más cerca de las acciones de la columna vertebral, ayudando a que amplifique sus movimientos. Con la información apropiada, el niño puede descubrir efectivamente variaciones de movimientos y elegir entre ellos por lo tanto su desarrollo aumenta exponencialmente.
 
Auto-Descompresión máxima de columna vertebral en torsión unilateral:

Nota: Ambos videos se refieren a los dos movimientos primitivos que desarrollamos en el feto los seres humanos y vertebrados en general, los he aplicado y convertido en pequeños patrones de psicomotricidad para poder utilizarlos en niños/as y adultos/as. El resto, no se consideran movimientos primitivos como tal, incluso si os lo relacionan con la ”época primitiva”, paleolítico, etc. Hay que diferenciar entre lo primitivo que sucede en el cuerpo, y lo que quizá 20 años después pero hace millones de años hacía el ser humano en su vida diaria.