Creando Psicomotricidad: Activaciones neuronales/corporales y su representación asimétrica (5ª Clase)

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A lo largo de la historia evolutiva, las especies (poblaciones de individuos que habitualmente se aparean entre sí) se extinguen, permanecen constantes o se adaptan en un proceso llamado selección natural. El cambio ocurre por mutación genética aleatoria, seguida de una reproducción exitosa. Algunas criaturas desarrollan características que permiten la supervivencia cuando nuevas condiciones como el aumento de la población o los cambios climáticos obligan a un cambio. Un ejemplo es el pez pulmón de agua dulce, que evolucionó las vejigas internas de aire y los lóbulos musculares en sus aletas. Estas estructuras preadaptativas eventualmente facilitaron que la especie caminara por tierra. Algunas formas, como el tiburón, son tan exitosas que han permanecido casi iguales durante millones de años. Otros, como el dinosaurio, dominaron la tierra durante 150 millones de años antes de extinguirse. La especie humana, Homo sapiens, ha caminado por la tierra durante apenas dos millones de años y sigue evolucionando.

Examinaremos tres tipos de simetría corporal y su relación con los patrones de movimiento humano. La asimetría se caracteriza por un organismo unicelular, como una ameba, en el que todos los componentes de la membrana tienen la misma importancia. A través de esta membrana semipermeable se produce el intercambio de nutrientes y materiales de desecho, y el organismo se mueve a medida que su protoplasma cambia en relación con el medio ambiente. Una esponja, una colección de células individuales, organizada de forma suelta, proporciona un ejemplo multicelular de asimetría. (Si colocas una esponja a través de un tamiz, las células se volverán a montar en su forma original). La simetría radial lleva la boca y el intestino al centro, con apéndices irradiando desde este núcleo. La estrella de mar, como un ejemplo duradero, camina por el fondo del océano para encontrar y devorar su comida. La simetría bilateral diferencia una “cabeza” y un extremo “cola” con partes del cuerpo emparejadas. La boca y los órganos sensoriales primarios gravitan hacia la cabeza, y los apéndices para su propulsión y eliminación hacia la cola. En algunas especies, como el tiburón, una “espina” cartilaginosa une la cabeza y la cola para estabilidad y direccionalidad, con aletas usadas para flotabilidad (si un tiburón deja de nadar, se hunde), pero en otras como los peces óseos, un esqueleto y apéndices apareados se desarrollan para mayor estabilidad y movilidad en el agua (con bolsas de aire internas que proporcionan flotabilidad). El unicornio de mar demuestra la transición del invertebrado (sin espina dorsal) a la forma vertebrada. El adulto tiene simetría radial y vive plantado en el fondo del océano, pero la forma juvenil tiene un notocordio (columna vertebral primitiva) y nada como un pez pequeño, con simetría bilateral, antes de convertirse en su forma adulta menos móvil. La simetría bilateral y un esqueleto óseo proporcionan eficiencia para las necesidades básicas de supervivencia, tales como ir hacia la comida, escapar de los enemigos, perseguir a un compañero y explorar el medio ambiente, y son componentes útiles en la transición a la tierra. Aunque nuestra discusión es principalmente antrocéntrica – enfocada en la especie humana – el noventa y cinco por ciento de los animales en la tierra no tienen espina dorsal.

Así como llevamos la solución salina del océano en nuestra sangre, nuestra estructura contiene las posibilidades de las formas anteriores de simetría corporal. Podemos movernos asimétricamente, como en nuestro bostezo y estiramiento matutino temprano, permitiendo que nuestra piel y nuestros proprioceptores sean nuestros órganos sensoriales primarios antes de que la corteza cerebral (la porción más nueva del cerebro) dirija nuestra conciencia. La Improvisación de Contacto y Movimiento Auténtico son técnicas que se enfocan en estimular y responder a todas las superficies y estructuras del cuerpo por igual. Podemos movernos en simetría radial, como la estrella de mar, o el dibujo Leonardo da Vinci de “hombre geométrico” con partes del cuerpo irradiando desde el plexo solar. Las ruedas de carro demuestran esta simetría. Las artes marciales también organizan el movimiento alrededor del “cerebro del vientre” (sistema nervioso autónomo) centrándose en el tant’ ien (en tai chi) o el hara (en karate) para la energía “centrada”. Podemos movernos en simetría bilateral, ondulando nuestra columna vertebral segmentada como peces o ballenas. El yoga Kundalini y muchas formas de danza primitivas utilizan esta poderosa fuente de integración cabeza a cola. Aunque nuestra forma externa está organizada bilateralmente, muchos de nuestros órganos internos (como el corazón, el hígado y los intestinos) conservan su forma asimétrica. La piel, nuestro órgano más grande, sigue siendo una de las principales
para recibir estímulos del entorno. Nuestra postura vertical domina nuestras vidas contemporáneas, pero la estructura de nuestros cuerpos yace en nuestro pasado evolutivo.

A medida que contamos la historia evolutiva, se nos recuerda que hay más en el universo de lo que la mente humana puede captar, y que buscamos modelos para tratar de entender nuestra existencia – modelos científicos, religiosos y artísticos entre otros. Podemos relacionar lo que sabemos desde una perspectiva científica (principalmente del registro fósil) sobre el origen de la vida y el desarrollo de la especie, pero los hechos van de la mano con el misterio. Cuando se hace un nuevo descubrimiento, todo el cuadro cambia. Por lo tanto, nuestra información está en constante cambio, y las percepciones que tenemos como individuos son parte del descubrimiento.

EJERCICIO: 10 Rondas

  • Activaciones unilaterales, asimétricas y  radiales en nuestra forma antrocentrista.
  • Intentaremos trabajar activaciones en dirección (y en contra) a las agujas del relog.
  • Las activaciones totales son 4: Superior izquierda/derecha, inferior izquierda/derecha de nuestro cuerpo (no las extremidades).
  • Óptimas para una buena estabilidad de los grandes grupos musculares al ejercer tensión para ejercicios de equilibrio como puede ser (Handstand, Press Handstand, Stalder Press…).
  • Cuando creamos una activación y elevamos una parte del cuerpo, el resto permanece lo más pegada al suelo posible.

 

¡Buen día!


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