Creando Psicomotricidad: Sistemas corporales y Movilidad en la respiración celular (4ª clase)

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Hay dos frases que repito continuamente en los cursos si hablo de células: “Prueba a ver si puedes caminar a través de la habitación sin sentirte responsable para nadie.” Y también, “Dentro de la célula, siente el movimiento en la quietud. Dentro del grupo, sentid el espacio en la cercanía”.

La célula (a lo Punset) es la unidad fundamental del cuerpo. Las habilidades de la célula para reproducirse, metabolizar y responder a su entorno son básicas para la vida humana: creatividad, procesamiento y capacidad de respuesta al cambio. Aunque no voy extenderme mucho en este tema (aunque lo considere de vital importancia en toda su extensión) quiero hacer un breve repaso de las notas que considero importantes a aprender para luego poder entender interacciones, reacciones y patrones específicos que hablaré en otros artículos más adelante.

Las células tienen propiedades comunes pero varían según la función del cuerpo. Cada célula está compuesta principalmente de agua, la sustancia básica del cuerpo. El agua está contenida en el citoplasma de la célula que se ocupa de las actividades metabólicas como el uso de los alimentos y la respiración. La membrana celular diferencia el citoplasma del ambiente externo circundante y crea un límite semipermeable que gobierna el intercambio de nutrientes y materiales de desecho, y responde a la estimulación. El núcleo supervisa la actividad celular. Los cuarenta y seis cromosomas en cada célula humana contienen el código genético para el cuerpo individual y para el funcionamiento específico de cada célula. Cada núcleo, por lo tanto, contiene un plan maestro de todo el cuerpo. Las células individuales tienen diferentes funciones; por ejemplo, una célula muscular se contrae, una célula nerviosa transfiere, una célula productora de fibra produce fibras de tejido conectivo. Una colección de células similares de estructura y función similar se denomina tejido. Grupos de tejidos coordinados forman estructuras (órganos) que comprenden un sistema corporal. Por ejemplo, las células óseas forman tejido óseo, que forma los huesos, que crean el sistema óseo. Sé que la gran mayoría de conceptos se saben de EGB o la ESO pero viene bien recordarlo para más adelante.

La célula es la unidad funcional común a todos los sistemas corporales y aunque podemos observar cada sistema individualmente, es importante recordar que el cuerpo funciona como un todo interrelacionado y que los sistemas se equilibran y se apoyan mutuamente.

Los-sistemas-y-organos-que-componen-el-cuerpo-humano

Las células varían en su adaptabilidad al cambio o a la curación, incluso en su tasa de reproducción, y dentro de estos procesos, hay variaciones entre personas (velocidad del proceso) es por ello por lo que el conjunto de las células en ‘un todo’ que forma una persona tiene diferentes ritmos de cambio, curación, aprendizaje, etc. Por ejemplo, algunas células de la piel se reproducen a través de la división celular diariamente, mientras que una célula nerviosa puede permanecer para toda la vida y sanar lentamente si es que lo hace. La piel es la membrana externa del cuerpo, un límite altamente sensible entre nuestro cuerpo y nuestro medio ambiente. Entre el 60% y el 70% del cuerpo magro el peso es agua, y la piel literalmente nos impide secarnos. Dos tercios de esta agua se encuentra dentro de las células (intracelular) y un tercio se encuentra entre las células (extracelular). La piel también mantiene la temperatura corporal (a través del sudor), contiene receptores de varias clases y proporciona una cobertura protectora y sensible. Forma orificios como la boca, la nariz y el ano, que conducen a los pasajes del aparato digestivo y el sistema respiratorio que pueden ser vistos como extensiones del ambiente externo.

El oxígeno, esencial para la vida celular, entra en el cuerpo a través de la nariz y la boca y viaja a través de la tráquea hasta los pulmones. A medida que el diafragma desciende, los pulmones se expanden por la irrupción de aire llamada inspiración. Cuando el diafragma se libera, los pulmones se comprimen para expulsar dióxido de carbono en un proceso llamado espiración. El oxígeno se absorbe a través de los capilares de los pulmones y entra en la sangre que bombea el corazón por todo el cuerpo. Las arterias llevan la sangre rica en oxígeno desde el corazón a la periferia. Cada célula participa en la absorción de oxígeno y la eliminación de materiales de desecho en conexión con un proceso llamado respiración celular. La sangre desoxigenada regresa al corazón a través de las venas. A través de este proceso, cada célula está conectada con el ambiente exterior y “respira”.

Una vez explicado brevemente todo lo que siento que debe ser imprescindible para cualquier profesor/a o entrenador/a que trabaja con niños o adultos, pasamos a la acción. Sabernos la teoría está muy bien, pero ¿cómo pasamos la respiración a la práctica a la hora de querer coger movilidad?

La razón por la que deberíamos controlar siempre la respiración cuando queremos introducirnos en nuevos rangos de movimiento es para crear un flujo constante de oxígeno con los músculos que estamos trabajando.
– Inciso: A nadie se le ocurre hacer un sprint en ”apnea”. En el caso de la creación de nuevos rangos de movimiento, ocurre lo mismo, al crear un estrés por esfuerzo en el grupo muscular y el SNC, necesitamos un flujo constante de oxígeno para no desconectar y debilitar la actividad que realizamos.
Para crear la práctica de esta respiración para crear un cambio a nivel celular, debemos crear ejercicios con la siguiente característica principal: Debe de ser la respiración la creadora (la que inicia al menos) del movimiento. En este caso, os propongo el siguiente:

EJERCICIO: 3 Minutos

– La alineación del ejercicio es de vital importancia, debemos colocarnos con los dedos gordos y tobillos juntos (no pueden separarse en ningún momento del proceso del ejercicio), rodillas juntas y codos a la anchura de los hombros creando una pequeña (2 o 3cm) linea entre ellos y las rodillas. Las manos apuntan hacia delante a la misma anchura de los hombros y comenzamos completamente plegados, cada parte de nuestro cuerpo debe de estar lo más cerca posible del suelo.

– Comenzamos inspirando y llenando los pulmones de aire, debemos sentir que se van abriendo las escápulas y todo de aire inspirado se va desplazando a la parte alta de la espalda para comenzar a sentir la posición de Hollow que es lo que queremos trabajar.

– Durante el recorrido completo todos los puntos de apoyo permanecen en el suelo sin moverse ni despegarse de él.

– El final del recorrido es cuando creamos un ángulo recto entre nuestra cadera/rodillas/pies. O, un ángulo perpendicular de nuestra cadera con el suelo.

– La inspiración finaliza cuando llegamos al final del movimiento (ángulo recto de cadera con pies) y se espira el aire al completo cuando acabamos el movimiento en la posición inicial (completamente abajo pegados al suelo).

– Son sólo 3 minutos y se puede realizar a diario.

Por la experiencia, podría decir sin ningún reparo que es el mejor ejercicio que puedo recomendar para crear la posición de Hollow que tantos beneficios tiene en todas las edades, y no digamos más si entrenas gimnasia.

¡Buen día!

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