Creando Psicomotricidad: Observación y Esfuerzo

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Observar el movimiento de uno mismo/a o de otros es la piedra angular del conocimiento.

Saltando, por ejemplo. Para que sea un entrenamiento efectivo debe haber el deseo de saltar como un niño de 3 años, es decir, saltar con diversión. Animar al alumnado a moverse para que sientan el deseo de saltar.

¿Cómo se hace? Una forma casi infalible es involucrar a más de lo que son (nos expresan en ese momento) – para algunas personas esto puede significar que implica la vocalización, otras tomar una respiración y crear un esfuerzo. Para otras podría ser encontrar una imagen poética con la que se sientan personalmente bien. Para otras tal vez podría ser la incursión propioceptiva del tacto. Todavía, otras necesitan que se les diga desde el principio lo que están trabajando y luego dejarlas solas para resolver el problema. Nuestra labor como docentes es saber instintivamente cuál usar creando un ambiente de creatividad en nosotros mismos/as. Tenemos que crear ese dibujo de un círculo incompleto que invita a la terminación por parte del espectador/a. Al no revelar totalmente una respuesta (que a veces enfada a algunos/as) pero que también proporciona una oportunidad para que el alumnado complete el círculo por sí mismo.

Nuestra cultura hasta hace unos años aún no había vuelto a descubrir el movimiento y el cuerpo (nadie estaba corriendo o bailando por razones de salud). La mayoría de las personas que se consideraban inteligentes identificaban la salud como algo que reside en la cabeza. Hubo una división mente-cuerpo definitiva en el colectivo, y que se acopla con una sociedad altamente orientada a objetivos. Esto condujo a un buen número de personas que investigaron para llegar a ideas, pensamientos, movimientos que se realizan hoy día.

Cuando observamos, aprendemos a ver esos patrones “correctivos” para corregir una condición en nuestra sociedad en general y en los miembros individuales de la sociedad. Observando a mi alumnado durante estos años: identifico que hay una excesiva conexión* de nosotros mismos con el tren superior y una disparidad con el tren inferior del cuerpo. Abordar esta división superior-inferior es de primordial importancia para el desarrollo motor del alumno/a, y ver como en la mayoría de ejercicios se pierde la conexión cuando se utiliza una activación. Por ejemplo: De perfil a la pared a unos 20cm de ella, crear el círculo más amplio posible con el brazo extendido sin realizar una torsión del tronco. Para que esto no ocurra, necesitamos activar lo que se denomina como Core y este hará que el tren inferior se conecte y cree una tensión proporcional a la creada con la articulación escapular mientras creas el círculo. A esta activación, le llamo esfuerzo-

El esfuerzo describe la dinámica de la actitud interior del movimiento hacia el Fluir (Guiado / Libre), Peso (Pesado / Ligero), Tiempo (Imprevisto / Sostenido), el Espacio (Directo / Indirecto).

Digamos que un esfuerzo le da dinámica a un movimiento, es un concepto para observar, analizar y entender los atributos más sutiles con respecto a la intención interior del movimiento. El peso muestra la acción interior del que se mueve junto o contra la gravedad. Aquí no trato de medir el peso en cantidad sino en cualidad. Las cualidades son lo firme o lo suave. El espacio describe el patrón del que se mueve en/hacia el entorno siendo sus cualidades directas o indirectas. El Fluir es el responsable de la continuidad de cada movimiento, el que crea la cadena de eslabones que queremos reproducir para una acción. Sin el Fluir, los movimientos contendrían simples indicaciones del esfuerzo que no serían suficientes para encadenar un patrón con otro, por lo tanto comenzaría la degeneración celular (el mismo proceso a envejecer). Las cualidades del fluir son lo guiado o lo libre. De esta forma, surgen diversas posibilidades de catalogar la calidad del esfuerzo según la combinación de los elementos.

Todo movimiento se produce en estos cuatro elementos que he explicado anteriormente, pero existen algunos con más relevancia que otros. Es aquí cuando un movimiento que posee tres de los elementos citados o más es considerado Patrón Motor.

Los actos del esfuerzo han sido usados extensamente en escuelas de circo y gimnasia entre otras para crear la habilidad de procesar rápidamente los movimientos entre sí y así desarrollar una rutina o actuación. El proceso se basa en desarrollar una acción física con la característica correspondiente y así ser afín al tipo de movimiento que generará. Este proceso genera un cambio de motivo en el movimiento y será aquí cuando se crearán cadenas sucesorias de patrones que se convierten en acciones que expresaremos para movernos o jugar, expresar una emoción, entrenar, etc.

*Conexión: No significa movilidad, motricidad gruesa, fuerza… sino capacidades de desarrollo motor como en nuestro caso, de motricidad fina. Como puede ser escribir con los pulgares en un móvil.

NOTAS:
Con la palabra ”patrón”, quiero decir que el sistema neuromuscular ha desarrollado un plan o modelo para la ejecución de secuencias de movimiento que se ha convertido en un estímulo habitual de las vías neuromusculares que entran en juego para cumplir con una intención. Algunos de estos patrones están configurados por reflejos básicos (que aludo en este ejemplo), acción de enderezarse, respuestas de equilibrio, y todos los patrones neurofisiológicos de desarrollo. Otros, sin embargo vienen de hábitos de movimiento establecidos en el proceso de vivir la vida. Una vez instaurados, entran en el mismo grupo.

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