Creando Psicomotricidad: Fundamentals

 

Creamos conexiones dentro de nuestro propio cuerpo a través de patrones o planes que nuestro sistema neuromuscular desarrolla para la ejecución de secuencias de movimiento, es decir, estímulos habituales de las vías musculares que entran en juego para satisfacer una necesidad o cumplir con una intención. Formas habituales de la organización del cuerpo para hacer frente a las relaciones dentro de él, con otras personas y el medio ambiente trabajando para adaptar constantemente el sistema neuromuscular.

Algunos modelos, como los reflejos primitivos, reacciones de enderezamiento, respuestas de equilibrio, y la tendencia a progresar a pesar de las etapas del desarrollo de movimiento que se mencionarán en siguientes artículos están integradas en nuestros sistemas neuromusculares. Otros patrones vienen a través de hábitos que elegimos en la vida. Pero todo ser humano tiene-debería fisiológicamente la capacidad de cumplir ciertas tareas de desarrollo corporal con el fin de ser completamente funcionales y expresivos/as. Todos/as hemos pasado por una progresión de desarrollo similar al bebé recién nacido y ello nos ha permitido formarnos física y mentalmente en diferentes perspectivas.

Los patrones fundamentales de conectividad total del cuerpo:

1. Respiración
2. Core – Distal
3. Cabeza – Pelvis
4. Tren Superior – Tren Inferior
5. Cuerpo – Horizontal
6. Cruzado – Lateral

Estos patrones fundamentales constituyen la base de nuestros patrones de relación y conexión a nuestras vidas. Proporcionan modelos para nuestra “conexión”. Si no se alcanzan estos patrones, la persona creará patrones compensatorios que pueden no ser compatibles con eficacia en la siguiente etapa de desarrollo y pueden conducir a futuros problemas físicos o psicológicos. Pero si el patrón es máximamente eficaz, se quedará instalado y se verá cómo la persona crece y se desarrolla. Todo esto, son formas habituales de la organización del cuerpo para hacer frente a las relaciones dentro del mismo.

Cada patrón fundamental de conectividad representa un nivel primario de desarrollo y experiencia. Como seres humanos, progresamos hacia una etapa integral, una etapa de significado y propósito en la vida, todas las etapas anteriores de organización corporal han de ser importantes y apropiadas según el contexto. Incluso sin nuestro conocimiento, los patrones fundamentales de conectividad están con nosotros. De hecho, cuando venimos de la oscuridad del sueño a la luz del día tenemos la elección de seguir durmiendo podemos reinvertir desde el inicio ese patrón. Podemos confirmar nuestra relación con la respiración medida con un bostezo, abarcando grandes cantidades de oxígeno nuevo, llenándonos de energía (patrón de respiración). Nos desperezamos estirando las extremidades lo más lejos posible del ombligo (patrón Core – Distal). Exploramos nuestra columna vertebral,  nos retorcemos, arqueamos y flexionamos (patrón de Cabeza – Pelvis). Empujamos a sentarnos, pies en el suelo y empujamos a ponernos en pie (patrón Tren Superior – Tren Inferior ). O tal vez nos agachamos a un lado para ayudar a ponernos las zapatillas (Cuerpo – Horizontal). Luego caminamos (patrón Cruzado – Lateral). Todo esto lo hacemos, probablemente, sin ni siquiera ser conscientes de ello. Aunque, si tuviéramos que pensar en todo el desarrollo cada mañana con la intención de disfrutar de la elección de nuestra propia conectividad podríamos descubrir nuevas áreas expresivas.

Soy consciente de que incluso mientras estoy aquí sentado escribiendo, podría usar los patrones fundamentales de conectividad como una recuperación de cinco minutos. Podría inhalar profundamente, sintiendo todo el cuerpo como crece y encoge. Podría estirar lejos de mi núcleo (ombligo) y liberar de nuevo. Podría empujar lejos de mi escritorio y tirar de mí mismo varias veces usando cualquiera de los brazos o las piernas. Podría crear una torsión del lado del cuerpo, tal vez usando mi lado derecho para agarrar un bolígrafo que está a la izquierda. Son ejemplos para entender y dar atención a los movimientos fundamentales.

A medida que nos volvamos conscientes de estas etapas de desarrollo corporal, podremos reconocer que estamos en un proceso creativo en todo momento de creación de nuestra propia vida y espacio. Y podemos ver que estas etapas y los patrones se reflejan en el desarrollo de nuestro trabajo creativo también. Cada proyecto creativo que hacemos comienza su vida dentro de nosotros de una ‘forma sin forma’, simplemente como parte de nuestra respiración vital. Vivimos con ella, en gestación, por un tiempo. Pronto comenzamos a sentir una idea central del proyecto, y las posibilidades de irradiar desde allí. Entonces llega un momento mágico de inspiración y juego con los patrones hasta que todo toma forma. Es un tiempo de lucha y puede ser maravillosamente desafiante. Si continuamos, los problemas comienzan a aclararse a sí mismos y la forma se vuelve a establecer – lo que es correcto es correcto y lo que queda se deja atrás – . Y, con suerte tenemos tiempo para una relación significativa (entrenamiento, clase, aprendizaje…) con lo que hemos creado para entrar en nuestra vida. Esta es la etapa de integración.

A medida que te familiarices con las etapas, podrás saber en qué etapa están a medida que trabajas con tus alumnos/as, y de esta manera, dar soporte físico a esa etapa moviéndolos/as en el patrón de desarrollo correspondiente.