– Volendam –

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Ailbhe (alumna): ”Profesor, hueles como mi padre y pizza margarita juntos, ¡es genial!”. Quizá lo genial es tener la capacidad de decidir, qué decir y qué hacer sin importar lo que puedan interpretar de ti.

Nuestra sociedad explora las aspiraciones hacia una existencia más bella y más significativa, mientras que nuestra vida laboral rara vez nos permite la oportunidad de perseguirlas de manera constructiva y duradera. La vida que nos deja es simplemente demasiado estrecha y limitada para hacer frente a la brecha entre nuestros deseos, sueños, y nuestra capacidad para realizarlos.

Jugar – como un hecho biológico, como una tradición cultural, como una posibilidad tecnológica, como una forma de comportarse –

Es una manera de salvar esa brecha. El jugador/a somete toda su vida a la prueba básica de juego dónde si se atreve a decir y hacer: ¿se puede cambiar esto? ¿Por qué tiene que ser así? ¿Podemos probar algo diferente, más completo? ¿Podemos poner esto, literalmente, en juego?

Sin cuestionarnos, el realismo democrático muere cuando las personas que son tan ricas que no tienen que dudar de sus creencias manejan a personas tan pobres que ya no pueden dudar de sus creencias.

Estoy en Holanda, aprendiendo y aventurándome en el país, nos vemos pronto.

¡Buena semana!