Perspectivas antropológicas para entender y trabajar la psicomotricidad

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El mundo sigue evolucionando y en los últimos años han ido apareciendo nuevas perspectivas sobre la psicomotricidad, o simplemente el movimiento humano. A decir verdad, no todo estaba inventado pero sí que muchas de las terapias o movimientos que vemos hoy día tienen generaciones de distancia hacia la nuestra.

Cuando te dedicas a la enseñanza, pienso que un pilar fundamental es estudiar e investigar, pero no sólo nuevos ejercicios o libros y comparar métodos para ver cual funciona mejor (que también forma parte de ello) sino el investigar el por qué quieres enseñar, cuál es su historia, y hacer uso de razón para crear tu propia base e ir trabajando sobre ella. Dentro de un trabajo siempre podríamos diferenciar dos vertientes, la receta fácil donde solo tienes que mandar ejercicios que sabes que funcionan porque los has visto y ya está. O el estudio del conglomerado que forma la persona a la que vas a tratar para desarrollar su movimiento al máximo. Creo que es necesario crear un punto y aparte en la sociedad de hoy día, en los maestros/as para comenzar a estudiar perspectivas diferentes asentando raíces y no solo creer en lo bonita que es la punta del iceberg.

En mi caso, estudio e investigo sobre la psicomotricidad y como ayudar al desarrollo del movimiento, ya sea para niños/as con necesidades especiales o gimnastas. Para saber enseñar a personas, necesitas entender el conjunto que ellas forman, el entramado de redes. La vida no es solo saber que si tienes buena movilidad de hombro tu handstand estará más recto, pero como opción plana, es la que hoy día se está cogiendo.

A continuación, podréis ver un resumen de mi perspectiva al investigar y conocer la antropología de la sociedad, niños/as y adultos/as con los que trabajo a diario y he podido ayudar a desarrollarse.

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Una perspectiva antropológica, debido a sus enfoques comparativos, culturales y holísticos, es fundamental para trabajar eficazmente con las personas – desatendidas y desentendidas, o no – de otras culturas y de la nuestra propia. El reconocimiento de diferentes patrones culturales puede conducir a adaptaciones que podrían mejorar la teoría y la práctica del movimiento y su desarrollo así como posibles conexiones emocionales y corporales a la capacidad de la persona.

Las perspectivas antropológicas son críticas a esas personas que trabajan con los individuos/as o los grupos de otras culturas. Los profesores/as deben ser conscientes de las diferencias humanas y ser flexibles en su trabajo para poblaciones que cambian demográficamente y físicamente a través de los años. Los enfoques comparativos, culturales y holísticos en la disciplina de la antropología pueden proporcionar a los profesores un contexto para la comprensión de los patrones de comportamiento.

La antropología enfatiza la comparabilidad de todas las culturas humanas. En mi estudio constante busco similitudes y diferencias entre las personas con el fin de entender lo que es universal para la especie humana y lo culturalmente determinado y único para un grupo. Además, investigo la variación dentro de las culturas, por ejemplo, por edad, sexo, clase social y grados de asimilación de un grupo a otro. Un enfoque comparativo incluye el estudio de los seres humanos hoy y ayer, en las sociedades occidentales y no occidentales, en tribus remotas y en contextos urbanos sofisticados. Las preguntas clave son: ¿Cómo generan diferentes experiencias de grupo diferentes patrones culturales y cuáles son las implicaciones de la diversidad cultural? La esencia de un enfoque antropológico como este puede servir para entender la cultura de los individuos con quienes se interactúa. La cultura es un fenómeno dinámico y cambiante que abarca los valores, creencias, actitudes y comportamientos aprendidos compartidos por un grupo. Investigando, trato de comprender el significado de las redes de lo significante que los seres humanos giran desde sus perspectivas. Dentro de esta perspectiva, es necesario comprender cómo el alumno/a individual, así como las culturas a las que pertenecen, definen un problema, ven su causa y evalúan el progreso de su resolución. Los resultados, debe señalarse, pueden basarse en la edad, el sexo, la etnia, la raza, el grupo ocupacional, y así sucesivamente. Los profesores/as también tienen una cultura y un desarrollo previo psicomotriz, por lo tanto el entendimiento para realizar su trabajo debe de ser objetivo.

Las diferencias culturales se reflejan generalmente en el movimiento y actitudes sobre la salud. Por ejemplo, entre los vietnamitas, una sonrisa comunica no sólo la felicidad y el asentimiento, sino también los sentimientos de ira, vergüenza, estoicismo y rechazo. Mirar directamente a una persona con quien uno está hablando es una señal de falta de respeto y grosería. También hay diferencias en los modos de comunicación preferidos. Por ejemplo, entre los indios americanos (más de 400 tribus y 13 grupos lingüísticos distintos), existe una preferencia por los lugares de comunicación distintos de la interacción verbal, como las artes, pintando de diferentes colores su rostro y creando dibujos culturales.

Otro impulso básico de la investigación es el examen de los sentimientos, pensamientos y acciones de los seres humanos, no como fragmentos aislados, sino en un contexto holístico o de sistemas. La salud de un individuo/a se entremezcla con otros aspectos de la vida cultural y de grupo. Entre muchas personas, los estados alterados del cuerpo y de la mente no están completamente incluidos bajo un vocabulario biológico y una visión del mundo. La enfermedad para ellos es el resultado de una serie de eventos y cambios. La salud y la enfermedad implican no sólo funciones corporales sino también relaciones interpersonales, valores culturales, emociones y factores políticos, económicos y ambientales que afectan a un individuo y a un grupo. Habitualmente interpretada sociomoralmente, la enfermedad suele ser una forma de explicar o racionalizar la conducta humana. Algunas personas, como las chinas (procedencia), tienen dificultades para admitir problemas sociales y emocionales y una renuencia a la auto-revelación. Por lo tanto, es necesario ver síntomas físicos y mentales como parte de la historia personal, política y ecológica del individuo/a.

Dentro de una perspectiva holística, el movimiento debe considerarse en el contexto de cómo un individuo/a aprende a moverse y se mueve apropiadamente a su cultura, sexo, edad y/o clase social. Como saben los profesores/as, los movimientos raramente tienen significado en sí mismos. Más bien, los movimientos revelan significado sólo cuando son identificados y explicados como parte de un patrón de comportamiento más amplio. El cuerpo tiene muchos componentes, cada uno de los cuales puede enviar un mensaje diferente. Para fines de análisis puede ser apropiado aislar cada unidad. Sin embargo, el verdadero significado del lenguaje corporal se encuentra al ver todo el patrón en el contexto del individuo que tiene una combinación de experiencias personales, culturales y ambientales. Debe haber evidencia para enfatizar un componente del comportamiento como significativo más que como otro. Además, el movimiento como comunicación debe ser considerado junto con la verbalización acompañante. Cada tipo de lenguaje agrega una dimensión única al mensaje.

¿Por qué las perspectivas antropológicas son críticas para aquellos que trabajan con un individuo/a o grupo de otra cultura? Siempre y cuando la gente interactúe, la sensibilidad de un miembro de una cultura a la cultura de otra persona ayudará a comprender las motivaciones, el comportamiento y, por lo tanto, las relaciones interpersonales y las metas terapéuticas. Al estudiar el comportamiento cultural de otras sociedades, los profesores/as pueden ayudar mejor a los alumnos/as de otras culturas que no sean las suyas. Además, pueden obtener ideas a través del acto reflexivo de comparación. Identificar y explicar las diferencias en las maneras de hacer, sentir y pensar de otros grupos puede catalizar la redefinición de los propios campos perceptuales. Por supuesto, es importante descartar la suposición de que diferentes son inferiores.

La psicología intercultural es similar a la antropología de muchas maneras. Sin embargo, difiere en maneras críticas tales como el uso de investigación experimental más bien que holística, etnográfica. La etnografía, desarrollada como reacción a la historia especulativa, implica que un investigador participe en las observaciones de los participantes, viviendo en un grupo (usualmente durante un año para abarcar respuestas a los cambios estacionales) y haciendo preguntas y observando, de la misma manera que un niño aprende su cultura. Siempre cuestionando sus propias suposiciones y aparentes hechos y observaciones, es mi estudio planteo: descubrir los puntos de vista de los iniciados/as, describir su comportamiento, anotar la relación entre ellos y transmitir información sobre un grupo a otros/as de fuera. El énfasis en los aspectos universales del desarrollo cognitivo supone una invariación, aunque existen percepciones y entendimientos culturalmente mediados.

Dado que el cuerpo está compuesto de rasgos universales, la mayoría de los miembros de las profesiones médicas y terapéuticas asumen erróneamente que el cuerpo es experimentado de una manera universal. Debido a que el tiempo, el espacio y la energía son universales en la vida humana, muchos profesionales creen equivocadamente que todas las personas las experimentan de la misma manera. Sin embargo, los supuestos relativos a la unidad psíquica de los seres humanos ignoran los hechos del aprendizaje cultural. Los terapeutas se ocupan de un tipo de personas disfuncionales que ocupan puestos en sistemas socioculturales en curso. Por ejemplo, con respecto al espacio, los anglos se refieren a cuatro direcciones: Este, Oeste, Norte y Sur. El Pueblo Laguna concibe siete direcciones: arriba, abajo y centro, así como las cuatro direcciones anglo. O, el temor al cierre espacial que subyace a la cultura Navajo, lleva a Navajos a dejar siempre parte del diseño en una olla, una cesta o una manta sin terminar.

Los problemas interculturales y de clase social son particularmente evidentes en las áreas urbanas donde ocurre la mayoría de la terapia profesional con apoyo público y privado. El malentendido en el diagnóstico y el tratamiento a menudo resulta cuando el modelo típico del individuo de clase media, blanco, orientado verbalmente, y no limitado de manera verbal se aplica a individuos/as que pertenecen a otros grupos e incluso a los de su mismo grupo – cada persona es un mundo.

El aprendizaje y la enseñanza eficaz requiere una comprensión de los patrones culturales y ecológicos que gobiernan la vida de un alumno/a, los diferentes conceptos de mente, cuerpo, partes, tiempo, espacio, esfuerzo, color, textura y otras propiedades que se encuentran en la vida cotidiana y las artes, Qué movimiento se hace donde, cuándo, cómo, y con quién. La perspectiva de un alumno/a, en desacuerdo con la teoría y el método del profesor, crea barreras para la educación además de colocar un nuevo estrés en el alumno/a. Por lo tanto, la cultura del alumno/a debe ser considerada en el diagnóstico, tratamiento y evaluación del progreso.

El uso de la psicomotricidad como movimiento varía entre los grupos que a menudo se piensa como homogéneos en su forma de vida. Por ejemplo, entre los indios del suroeste de América, los pueblos Apaches y Navajo conducen ceremonias cuando ocurre algo malo. La mayor parte de los movimientos del indio de Navajo son rezos para curar la enfermedad de una persona en particular. Por otra parte, otros grupos han organizado ceremonias de manera calendárica, implicadas íntimamente en el ciclo creativo, la producción de lluvia, y conceptos de curas similares (como en la magia simpática). Estas personas son grupales -en lugar de individual-. Los indios en sus reservas usaban sus métodos de curación tradicionales. Sin embargo, los indios de las zonas urbanas, que han asumido muchas de las “maneras del hombre blanco”, podrían responder mejor a las terapias que guardan similitud con las formas tradicionales profundamente arraigadas: individualistas y situacionalmente determinadas; Su grupo cultural particular.

Antiguamente, el movimiento era utilizado por el chamán o agente de curado para presionar, soplar o masajear el cuerpo. El movimiento es un medio para acceder al pasado de la persona y el arte y la música se utilizaba para complacer a los espíritus para que dejasen de ser agentes causantes de la enfermedad. La enfermedad y la moral se entrelazan. Por lo general, se cree que la violación de las normas morales causa enfermedad.

Si un alumno/a cree que la causa del estrés es externa al yo, el profesor necesita determinar los límites percibidos del yo. Si la lesión es castigo por un mal movimiento, entonces es necesario entender lo que se considera ‘’mal movimiento’’ y qué correcciones deben hacerse.

Como nota, es muy bueno trabajar el movimiento con el alumnado en círculos o expandidos/as por la clase.

Los mexicanos-americanos en el sur de Texas que fueron estudiados por el Proyecto Hildalgo tuvieron nociones distintas sobre la terapia. Se espera que el comportamiento de curado involucre contacto visual directo, diagnóstico rápido, sanción religiosa, apreciación y respeto por el autodiagnóstico del paciente, respeto por las creencias del paciente, contacto físico mínimo, tratamiento en el contexto familiar y consideración del dominio masculino sobre la mujer . Estas nociones son contrarias a la práctica europea. Así, los enfoques terapéuticos europeos para servir a esta población tienen un éxito mínimo. Sin embargo, la generalización a todos los mexicano-americanos es problemática. Las actitudes hacia la terapia varían dependiendo de la clase social de la persona, el nivel de aculturación, el género y si el paciente es bilingüe.

Los profesores/as, en particular los europeos en este momento de la historia, deben tener en cuenta diferentes nociones sobre la expresión individual creativa. Entre los europeos, el valor se coloca en cada persona que forma su propio destino. La posibilidad de autorrealización individual se considera ilimitada. Entre muchos grupos americanos indios y asiáticos, Sin embargo, el valor se coloca en el anonimato de aceptar las sanciones del grupo y los patrones de rutina. Los hispanoamericanos también tienden a valorar la vida rutinaria y la obediencia a la voluntad de Dios.

Muchas veces, el énfasis en la auto-expresión creativa en movimiento con un grupo y/o persona dependiente podría dañar al individuo. El hecho de que el alumno/a imite al profesor/a o actúe al unísono con un grupo en el que el individuo no se destaque sería más apropiado. Debido a que algunos grupos generalmente no están acostumbrados al cambio, la psicomotricidad debe basarse en experiencias familiares para el alumnado.

Cada vez hay más conciencia de que las prácticas psicoterapéuticas dirigidas a la independencia y a la comprensión no son apropiadas para un segmento grande e importante de nuestra población occidental, los pobres crónicos, la gran mayoría de los emocionalmente dañados del mundo no occidental pueden ser tratados con éxito (y están siendo tratados con éxito) mediante técnicas que fomentan la dependencia y la creencia irracional.

Un problema relacionado es que la visión del mundo de clase media de muchos profesores/as choca con una visión de mundo de alumno/a de clase baja. El terapeuta debe estar alerta a los elementos del cambio. Las personas a menudo aceptan los valores y los patrones de comportamiento de los grupos distintos de aquellos a los que pertenecen; Sin embargo, rara vez aceptan esos valores por igual. Muchas personas aculturadas -las que han adoptado formas culturales dominantes- todavía pueden concebir el rechazo a términos tradicionales. Es un dilema desalentador porque los profesores/as no pueden confiar únicamente en los estudios de diferentes grupos. No obstante, la comprensión de estos estudios es crítica para desarrollar una sensibilidad a la diversidad.

Varios acontecimientos han catalizado la necesidad de tener en cuenta las perspectivas antropológicas. La ley exige igualdad de oportunidades para todos. La situación sólo ha empeorado a medida que la población europea ha aumentado en diversidad y los presupuestos estatales de gasto han disminuido. Los grupos hasta ahora no atendidos o desatendidos ahora exigen servicios. Estas clases suelen incluir miembros de culturas minoritarias. Más allá del modelo médico, se hace evidente que las personas de clase baja generalmente son más obstaculizadas en el cumplimiento de su potencial psicológico y social que sus contrapartes de clase media y alta. Debido a que hasta ahora no ha estado de moda trabajar con los pobres, las personas que más necesitan atención de salud reciben menos. Además, las personas de clase baja han sido consideradas como deficientes en una aptitud para la psicoterapia individual.

Los profesionales de la salud mental están comenzando a reconocer el peligro de etiquetar el comportamiento.

Los factores culturales determinan en gran medida las condiciones que se señalan como objetivos de la psicomotricidad y cómo se manifiestan. Los mismos fenómenos pueden ser vistos como signos de enfermedad motriz en una sociedad, posesión demoníaca en otra y excentricidades que se ignoran en una tercera. Por otra parte, el comportamiento de la persona afligida está muy influenciado por las expectativas culturalmente determinadas de cómo las personas así definidas deben comportarse.

La manera en que las personas ven un problema afecta su actitud y comportamiento hacia su solución. Los profesores/as se centran en los aspectos sociales y culturales de la salud con el fin de identificar los factores que facilitan o impiden la utilización de unos movimientos y otros. Las enseñanzas evocativas ayudan a una persona a cambiar sus actitudes y conductas problemáticas al crear indirectamente condiciones favorables para el cambio, pero dejando el cambio real al alumno/a. Las terapias directivas, por el contrario, buscan estructurar la situación terapéutica lo máximo posible y reducir al mínimo la ambigüedad.

Si bien los modelos de terapia basados ​​en la cultura europea de clase media pueden ser útiles y aplicables, a veces pueden ser poco prácticos, ineficaces e incluso perjudiciales, creando estrés al alumnado. Los profesores/as deben decidir entre las técnicas creativas e imitativas y la terapia individual, familiar y/o grupal sobre la base del medio personal y cultural del individuo/a. La terapia efectiva puede involucrar redes de personas que irradian hacia fuera de la persona e incluyen familia, amigos y vecinos. Movilizar en muchas sociedades es una movilización de redes personales.

En resumen, es fundamental que los profesores/as conozcan cómo se conciben culturalmente las actividades terapéuticas; Cuáles son los criterios para quién participa, cuándo, dónde, cómo y con quién; Lo que se prefiere, prescribe y prohíbe; Y qué movimientos, posturas, gestos, uso del espacio y transiciones, fraseo, dinámica, etc. En este breve resumen he sugerido que la perspectiva de la comparabilidad, el culturalismo y el holismo animan observaciones y explicaciones antropológicas. He intentado indicar la importancia de la antropología en la psicomotricidad. Al tomar conciencia de los sistemas de creencias y el comportamiento de otras personas, podemos servirles mejor, obtener información sobre nuestra propia cultura y la sociedad, y aprovechar los valores y las técnicas de otras sociedades para mejorar las nuestras.

Resetmovement , Junio de 2017.