– Kilkenny –

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En mi trabajo tengo el gran placer de poder enseñar – aprender de – a alumnos/as con necesidades especiales. En concreto hay un niño con TEA o lo que es igual a Trastorno del Espectro Autista; el término “espectro” se refiere a la amplia gama de síntomas, habilidades y niveles de deterioro o discapacidad que pueden tener los niños/as con el TEA.

El jueves, hablando con su madre antes de entrar a clase me comentó que lo ha apuntado a unas clases extraescolares que se llaman ‘’Growing up with Lego’’. Y me pareció algo de lo que poder hablar y contaros alguna curiosidad ya que los considero un elemento de juego clave en el desarrollo de los niños/as (objeto de mi estudio).

Hace unos meses estuve en Lego Headquarters en Dinamarca buscando -fascinado por lo que veía – respuestas a mis ideas, y una de las que me vino a la mente fue la capacidad de redefinir el juego y reimaginar el aprendizaje que tienen estas pequeñas piezas. Forman parte del gran salto que hay entre las políticas educativas, en todo el mundo, y lo que sabemos sobre como aprenden mejor los niños/as.

Lo que hay que tener siempre claro: el juego es auto-elegido y auto-dirigido. Es una actividad en la que estás siempre libre de quitarte o transformar.

Llevándolo a la vida, te das cuenta que no se trata de juntar varias piezas y hacer la ”típica” figura que aparece en la caja, sino de la capacidad de crearla de cero con las ideas, cogiendo un tema de un entorno, acción, reacción, historias o evoluciones. Al contrario que en España, Lego en Dinamarca vende packs de piezas (100, 200, 1000…) de diferente forma y colores para que los niños/as puedan construir y tirar abajo cualquier idea que se les ocurra. Y en las tiendas Lego, te encuentras una sala ”Builder” donde van los niños/as a jugar tardes enteras.

Volviendo a mi alumno, en las clases de Lego está desarrollando por sí solo una capacidad única de representación de escenas y resolución de problemas cómo la fotosíntesis, reglas de tres y diferenciación de sonidos con el choque de piezas transformándolos en notas musicales. Hablamos de un niño de 3º de primaria.

Auto-elegir y auto-dirigir el aprendizaje puede ser más significativo de lo que imaginamos.

¡Buen comienzo de semana!