– El Jardinero/a y el Carpintero/a –

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Un tema recurrente que surge cuando investigo sobre el juego, es que los niños/a no aprenden la información absorbiendo pasivamente, sino mediante la participación activa en sus entornos sociales y físicos sacando conclusiones lógicas basadas en lo que ven, oyen, y en otras formas de experiencia.

Los niños/as aprenden mucho de otras personas, incluyendo a sus padres-madres, no porque los estén enseñando deliberadamente sino porque están haciendo y hablando de cosas interesantes, que los niños/as están naturalmente motivados/as para tratar de entender e incorporar en su propios puntos de vista de crecimiento para enfrentarse al mundo.

A lo largo del tiempo, veo que la enseñanza deliberada puede, al menos a veces, reducir la cantidad de detalles en lo que un niño/a aprende acerca de un objeto, la enseñanza guiada tiende a inhibir la exploración del objeto por sí mismos, lo que les impide aprender más sobre él. La investigación revela, a un grado mucho mayor del que la mayoría de la gente espera, que los niños/as son bastante sofisticados, pequeños científicos que aportan su conocimiento y teorías ya adquiridos de entender, de manera lógica, a medida que exploran el mundo alrededor de ellos/as para adquirir nuevos entendimientos más avanzados.

Extracto:

• “En el modelo parental, ser educador es ser un carpintero. Debes prestar atención al tipo de material con el que estás trabajando, y quizás tenga alguna influencia en lo que intentes hacer. Pero, tu trabajo esencialmente es dar forma a un material para un producto final que encajará en el espacio que tendrás en mente. ¿Esta todo bien tallado?, El desorden y la variabilidad son los enemigos; precisión y control los aliados. Mide dos veces, corta una.”

• “Cuando arreglas el jardín, por otra parte, creas un espacio protegido y nutritivo para que las plantas crezcan y florezcan, y como todo jardinero/a sabe, los planes específicos nunca salen como uno/a quiere. Sin embargo, la compensación es que los mayores triunfos hortícolas y alegrías también vienen cuando el jardín se escapa del control y crecen por todas partes sin control floreciendo día tras día. A diferencia de una buena silla, un buen jardín está en constante cambio, ya que se adapta a las circunstancias del tiempo y las estaciones. Y a largo plazo, este tipo de sistema variado, flexible, dinámico y complejo será más robusto y adaptable a cualquier entorno.”

¡Buen comienzo de semana!