– Diario de investigación: F. Roller –

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Vamos a hacerlo sencillo.

Por alguna razón la gente tiende a asumir que el trabajo de Foam Roller, funciona cambiando la fascia. Sinceramente, no tengo idea de por qué. Un FR* ejerce presión sobre todos los demás tejidos del cuerpo, y todos ellos se comunican con el sistema nervioso central, que controla la forma en que nos movemos y sentimos.

¿No es el SNC el lugar más obvio para buscar cambios antes de empezar a pasarnos el grandioso rodillo por el cuerpo?

‘’No, siempre tiene que ser la fascia si hablamos de movimiento.’’ – Dice la gente que lo sabe todo en este mundo.

Para algunas personas que solo se basan en los estudios, que según la época a la que te traslades la tierra podría ser plana (ojo, siempre que vendas tu alma a los estudios asegúrate de que tienen sentido común, entre otras cosas) nos cuentan que hay evidencias suficientes para ver que la fascia es inteligente, sensitiva y responsable. Es cierto, pero no deberíamos olvidar que en comparación al cerebro y el sistema nervioso central, la fascia tiene la inteligencia de una piedra. Te cambiará eventualmente la ‘’forma’’ si le das lo suficientemente fuerte, pero su capacidad para aprender de un estímulo y crear diferentes respuestas no es nada comparado con lo que puede otorgarte el SNC (el cual puede hacer de todo – crearte dolor, aumentarte movilidad, absorber los estímulos de los entrenamientos y un largo etc).

Desde una perspectiva general, la fascia no es quién nos organiza nuestro movimiento y sensaciones – es una de las muchas piezas que utiliza el cerebro para organizar las dos funciones anteriores. Pero muchos tristemente muchos terapeutas y entrenadores olvidan esa perspectiva general y centran toda su energía y fuerza en la fascia, la cual sienten que es la primera causa de problemas musculoesqueléticos.

Fascia es algo difícil. Claro que tiene algunas propiedades interesantes de adaptación, pero al final del día su propósito es formar una estructura sólida para el cuerpo. ¿Es realmente posible poder cambiar significativamente nuestra estructura pasándonos un rodillo de espuma? Tenemos que estar hechos de material más fuerte que eso. Si Fascia comenzase a romperse, o alargarse, o “deshacerse” cada vez que se le aplica un poco de presión sostenida, seríamos criaturas muy frágiles, un chicle. Así que para mí la idea de que trabajar con FR* alarga nuestra fascia o la va ‘’rompiendo’’ para ir creando espacio, no pasa el test básico de sentido común.

Y, más importante aún, hay unos pocos estudios de investigación curiosos que tratan de determinar el grado de presión necesaria para causar una deformación permanente en el tejido conectivo humano. El resultado es que si quieres un cambio real, es mejor estar preparado (como señala Paul Ingraham) para “volverte medieval” con el FR*, haciéndote con uno de acero y lastrarte con X kg a ver si consigues ‘’romper fibras’’.

Siempre que tengas que calentar para adquirir una movilidad que no tienes y poder entrenar, ej: Pasarte el rodillo para aumentar la movilidad en sentadilla y entonces entrenar.
Te estarás haciendo un flaco favor por tu parte, o te lo estarán haciendo más bien.

Hay un libro MUY interesante que desde otra perspectiva nos hace ver el funcionamiento del cuerpo, la fascia son pixeles que reciben ordenes, si eres tú quien controla las ordenes, puedes configurar los pixeles, puedes aumentar movilidad.

Libro: How The Mind Works – Steven Pinker
Otros: Paul Ingraham tiene 8 libros sobre ello, proyecto PainScience.

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