– Counterparts –

15940343_1879138505651858_7540853735440923951_n.jpg

Mi nombre es Juanpe. Soy maestro y me patean el culo casi todos los días. A veces me frustro, otras, simplemente me divierto. Tengo que aprender a usar mis palabras a diario. Algunas de mis clases son probablemente demasiado aburridas y parece que no puedo hablar más de treinta segundos sin ser interrumpido, otras son un sueño hecho realidad. Algunas noches me cuesta quedarme dormido porque me preocupo por ese niño/a, o por una clase, o por lo siguiente, o qué será lo mejor. Comienza un año nuevo, y no será fácil.

No será fácil nunca. Ni en otoño, y definitivamente no será fácil en invierno, tampoco en primavera. Verano si, pero la enseñanza no y ser profesor menos.

El peligro es fingir que es fácil, de pretender que tenemos las respuestas correctas y sentir que la lucha ha sido un fracaso demasiado rápido.

He pasado mis primeros años de enseñanza pensando que no era lo adecuado para mí porque estaba cansado todos los días, porque me iba a casa con un bolsillo lleno de pérdidas y un par de victorias deslizándose a través de mis dedos. Todo el mundo a mi alrededor parecía estar bien. Todo el mundo alrededor tenía el mismo tipo de respuestas fáciles que deseaba que fuesen verdad.

La lucha no era y es sólo inevitable, es importante. Nos muestra dónde mejorar, dónde adaptarnos, dónde tirar las viejas respuestas y proponer otras nuevas. No hay mejor señal de que las cosas van mal en una clase que un maestro que siempre piensa que todo va bien.

¡Buen comienzo de semana!