Reflexión de la semana: Consigue una educación, no un título.

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Vagos. Necesitados. Impotentes. Incompetentes. Son solo unas de las cuantas palabras usadas para describir mi generación. Durante las primeras conversaciones con personas de diferente edad, me encontré con su censura en las justificaciones, ejemplos y excepciones junto a críticas de sus propias generaciones. Pero conforme he ido escuchando esas palabras más y más, he cerrado la boca y pensado sobre ello. Tienen razón. Están en lo cierto. Todos ellos. No hay justificaciones para los vagos, necesitados, impotentes e incompetentes. Siempre hay excepciones, lo cual, es irrelevante. La verdad es que el número de buenos estudiantes es bastante mayor que el número de estudiantes desmotivados, sin dirección y en general estudiantes mediocres (diversificados).

Consigue una educación, no un título. ¿Cuál es la diferencia? Educación es un proceso que nunca acaba de avance intelectual y profesional. Un título es un trozo de papel que dice que fuiste a cierto colegio. Siempre me ha impresionado el número de universitarios que han podido conseguir un título sin conseguir una educación. Desafortunadamente, muchos estudiantes piensan que tras tener su título tendrán el trabajo esperándolos. Las razones son lógicas ”He pagado unos estudios de 10.000 euros, debería recibir un trabajo con un gran sueldo”. Piensa cuántas personas se gradúan en la universidad. No quiero dar la impresión de que ir a la universidad no es importante (yo mismo fui). Lo es, pero si esperas que tu trozo de papel te de un trabajo, te aconsejaría que RESETeases la manera en la que piensas. Pocos títulos inmediatamente te cualifican para poder desempeñar un trabajo real. LA idea de este artículo ha nacido después de ver docenas de graduados de varios campos en la búsqueda del dorado, curiosos de saber por qué si están graduados les cuesta tanto conseguir un trabajo.

En mis años de universidad he presenciado un patrón común. Una abrumadora mayoría de estudiantes no están cumpliendo con su potencial, y parece que tampoco tienen interés en hacerlo. Espero que esta solo sea una consecuencia de mis alrededores particulares, pero el miedo es que no. Muy frecuentemente encuentro estudiantes que pierden el tiempo en otras cosas cada día mientras excluyen una educación real. ¿Te suena a alguien de tu alrededor?

La universidad ya no es recordada como los cuatro años que te preparan para el futuro, sino que es vista como una extensión del instituto.

La realidad es que un título con un buen currículum puede conseguirte una entrevista, pero nunca un trabajo. Una entrevista te provee de la oportunidad para dar a conocer tu conocimiento, educación, pasión por la industria en la que quieres trabajar, comunicación y dotes de liderazgo. En muchos casos, estas cualidades se aprenden fuera de las clases. Desafortunadamente, aunque seas un estudiante fantástico, un título universitario en el que careces de esas cualidades extracurriculares no te llevarán al trabajo que quieres desempeñar.

Piensa contigo mismo/a ¿estás haciendo todo lo que podrías para desatar todo tu potencial académico y profesional? Me impresiona ver cuántos estudiantes están buscando a gritos la mediocridad.

Recuerda, un título sin una educación es nada más que un trozo carísimo de papel que dice que deberías ser más listo de lo que realmente eres.

Ahora, quitando las cosas que he dicho anteriormente, no todas las esperanzas están perdidas. A pesar de un comienzo lento, nunca es tarde para darle un vuelco a tu vida y progresar.

Cambia tu estado mental. Se proactivo.
Empieza a hacerte valer en tu trabajo.
Conoce a tus profesores.
Interna todo lo que aprendes y empatiza.
Cuida de tu cuerpo y mente, son los que te hacen funcionar.
Lee al menos un rato al día. Aprende algo nuevo.

En Good Will Hunting dice Matt, ”Te has gastado $150.000 dólares en una educación que podrías haberla conseguido por $1,5 en la biblioteca pública”